España y Argentina disputarán la final del Mundial 2026. Será el partido récord de televidentes en el mundo entero. Nunca un partido ha despertado tanta expectación para ver qué selección será la ganadora.

Messi, el gran referente de Argentina
Por Argentina, Messi es máximo goleador de los mundiales y actualmente lleva ocho goles y cuatro asistencias. Ha sido decisivo en todos los partidos de este Mundial, especialmente con las dos jugadas que han dado la vuelta al marcador, pues perdían frente a Inglaterra por uno a cero a ocho minutos del final.
Una dejada a Enzo, pase impresionante de gol que estableció el empate, y otra a Lautaro Martínez: regate a dos adversarios y centro con la derecha medido a la cabeza de Lautaro Martínez que permitió remontar y ganar por dos a uno y llegar a la final.
Por España, Oyarzabal lleva cinco goles, los mismos que Dembélé y uno más que Vinicius. También tiene a Yamile, que aunque solo lleva un gol, es un rompedero de cabeza para los defensas contrarios. Que se lo pregunten al portugués Nuno Mendes, uno de los mejores laterales del mundo.
Aquí en España, a Yamile se le exige más de lo que está jugando. Quieren que lleve veinte goles, pero tiene una personalidad increíble con solo 18 años, ahora 19. No se le puede exigir más. Es un jugador soberano que ejerce un fútbol único, de regates, de pases de gol, y no cabe duda de que marcará muchos goles.
Hoy es marcado en cada partido por un jugador contrario específico, más un compañero o dos haciéndole cobertura.
España, un bloque preparado para Messi
Messi no tendrá un marcaje individual, porque España juega en bloque. Todos se ayudan en coberturas y, a la hora de recuperar el balón, son los mejores del mundo.
El media punta argentino lleva más peligro por la derecha, pues es donde ofrece toda clase de quiebros, conducciones, regates, amagos de tiros, pases de gol, más regates y finalización.
Pero el conjunto español no le dejará jugar a sus anchas, pues Cucurella, que juega de lateral izquierdo, el mejor del mundo en el momento actual, le robará muchos balones y no le dejará jugar. Pocos se dan cuenta de que se enfrentó a Olise contra Francia y tanto él como Dembélé no pudieron hacer nada en todo el partido.
Cucurella es un maestro en la entrada y él y todo el bloque lograrán tener la posesión del balón, con un centro del campo más que impresionante: Rodri y Fabián, con medias puntas con exquisita frescura, apoyados por Oyarzabal, Álex Baena y Yamile, más Pedri y Olmo, que son dos jugadorazos, sabios jugando, luchadores con gran talento, de lo mejor del mundo.
Toda una selección que solo lleva un gol en contra, con unos defensas y portero colosales, y que toda la selección traerá en jaque a los argentinos, buscando el balón que estará en posesión de los españoles juegue quien juegue. Por eso nos tienen miedo.
Una final con el mundo pendiente
En el estadio habrá mayoría de aficionados argentinos, pero la mayoría de la afición mundial está con España, por merecimientos propios.
Entrenador Nacional de Fútbol
