(dpa) – Ya sea por cuenta propia o con la ayuda de profesionales, una mudanza suele significar estrés. El apartamento, que hasta ahora había sido acogedor, pasa a ser un lugar inhóspito lleno de cajas de cartón y muebles desmontados. Y todo esto debe ser llevado a la nueva casa lo más intacto posible. A continuación una serie de consejos para el embalaje y el transporte.

No hay que poner demasiado en las cajas:

“Para no sobrecargar a los que ayudan en la mudanza o a los operarios de las empresas de mudanzas, las cajas de cartón no deben sobrecargarse”, explica Susanne Woelk, experta en estos temas. En su opinión, es mejor tener un número suficiente de cartones para meter todo. “Así que hay que calcular de antemano cuántas cajas se necesitan”, dice.

El tamaño de la caja debe adaptarse a su contenido. Para libros y ficheros se deberían utilizar cajas más pequeñas con una capacidad de unos 60 litros, mientras que para artículos más ligeros, como ropa o porcelana, conviene usar cajas más grandes con una capacidad de unos 80 litros, explica el experto en mudanzas y traslados Juergen Zantis.

Las empresas de mudanzas suelen utilizar cajas plegables. Dependiendo del tipo y diseño, son adecuados para diferentes cargas. Los más comunes son cartones de dos capas con una capacidad de carga de hasta 30 ó 40 kilogramos.

Suministro de ayudas y materiales:

El papel de embalaje es necesario para embalar artículos domésticos frágiles o para separar objetos en una caja de cartón de acuerdo con un sistema específico. Los artículos especialmente sensibles se pueden envolver en papel de burbujas. Además, las pegatinas para etiquetar las cajas de cartón son útiles. Se recomiendan también las cajas con un colgador para la ropa, aunque no son absolutamente necesarias.

Etiquetar las cajas:

“Es mejor escribir en la caja dónde tiene que ir”, aconseja Anja Franz, que trabaja en una asociación de inquilinos. Para asegurarse de que al final no quede nada por ahí, es aconsejable hacer una lista de todas las cosas que hay que embalar y transportar. “Esta lista es necesaria cuando se contrata una empresa de mudanzas. Pero también conviene si uno hace la mudanza por su cuenta”, detalla.

Empaquetar según los objetos:

No tiene mucho sentido llenar las cajas de libros sólo hasta la mitad y luego, por ejemplo, colocar ropa encima. Los libros y las ficheros tienen que ir dentro de las cajas en posición vertical, ya que así es como estaban en la estantería. Si acaso, sólo se pueden colocar unos pocos artículos decorativos ligeros en la parte superior, dice Zantis.

Por norma general, los artículos pesados deben colocarse en la parte inferior de la caja y los ligeros en la parte superior. Las platos se colocan en posición vertical en la caja, explica Zantis. Cuando se llena, se coloca una capa de papel para evitar que se mueva el contenido. Encima se pueden colocar artículos más pequeños y ligeros.

Embalaje individual de artículos sensibles:

Los artículos de cristal y porcelana se envuelven sin apretar en papel de envolver, pero si es necesario empleando varias capas. “Lo importante es que cada objeto sea envuelto de forma individual”, explica Zantis. “Si hay piezas delicados a las que uno tiene un cariño especial, debería empaquetarlas uno mismo y tal vez llevarlas al nuevo hogar en su propio automóvil”, señala Franz. Hay que recordar que el transportista no se responsabiliza de los artículos embalados por el cliente.

Proporcionar formatos apilables:

“Es importante que todo esté bien embalado en formatos transportables y apilables al comienzo de la mudanza”, dice Zantis. “Esto acelera la mudanza de la casa y facilita el traslado seguro de las mercancías en el camión.

Cargar y transportar sin dañar la espalda:

Para sobrevivir bien el día de la mudanza, es importante levantar y cargar los paquetes sin perjudicar la espalda. “Al levantarlos, es importante que la columna vertebral no se tuerza”, dice Woelk. “Primero hay que levantar el peso, luego girar el cuerpo y después bajar la carga.”

Y no hay que olvidar las pausas y tener algo de comida:

Tanto a los que ayudan en la mudanza como a los operarios les hará bien una pausa en la que se sirva algo de comer y beber. Woelk destaca: “Es importante administrar las fuerzas para no sobrecargarse. Cuantos más ayudantes haya desde el principio, mejor”.

Por Katja Fischer (dpa)