España ocupa el último puesto entre los países de la UE que más han reducido sus compras de fuegos artificiales a países extracomunitarios en la última década.

Así se desprende de datos sobre fuegos artificiales en la UE difundidos por Eurostat coincidiendo con las fiestas navideñas, en las que esos espectáculos suelen ser habituales en muchos lugares de la Europa comunitaria.
La serie histórica de la oficina estadística de la UE, recogida por Servimedia, indica que España se convirtió en el país con mayor descenso de compras de esos productos desde países extracomunitarios durante los últimos 10 años, con 6.302.716 euros menos entre 2015 y 2024.
Otros siete países de la UE también redujeron sus importaciones extracomunitarias en ese decenio: Bélgica (-798.424 euros), Finlandia (-437.037), Eslovaquia (-199.162), Italia (-198.498), Eslovaquia (-169.146), Irlanda (-129.144) y Estonia (-10.236).
En cambio, los mayores incrementos se dieron en Países Bajos (89.337.256 euros más), Alemania (39.514.730) y Polonia (11.583.334).
AÑO PASADO
Por otro lado, la UE importó el año pasado 120.017 toneladas de fuegos artificiales procedentes de países no pertenecientes al club comunitario, un nuevo récord histórico que supera las cifras de 2018 (118.654 toneladas), 2023 (109.612), 2019 (105.018), 2007 (102.724) y 2014 (100.076).
España ocupó el undécimo puesto con 1.161 toneladas. La clasificación fue liderada por Países Bajos (44.431 toneladas), por delante de Alemania (42.754) y Polonia (8.930).
Esas importaciones extracomunitarias aglutinaron un valor de 406,7 millones de euros en el conjunto de la UE, con las mayores cifras en Alemania (154,5 millones), Países Bajos (141,3 millones) y Polonia (30,2 millones). España fue el undécimo país al sumar 2,5 millones de euros.
