El diputado del PP José Cuervas-Mons afirmó que las subdirecciones regionales creadas hace tres años por el Gobierno de Barbón no han tenido ningún resultado positivo y que solo una de las ocho existentes cumple con el decreto que reguló su creación.

El diputado regional del Partido Popular José Cuervas-Mons afirmó que la creación, hace tres años, de la figura de las subdirecciones regionales por parte del Gobierno de Barbón no ha tenido ningún resultado positivo en la Administración regional, «nada que ver con la agilización administrativa y la reducción de cargas burocráticas, que eran los objetivos para los que teóricamente se crearon».
Según Cuervas-Mons, las subdirecciones solo han servido para aumentar el organigrama del Principado, al que calificó de «desorbitado, mastodóntico, ineficaz y el más costoso de la historia».
Solo una de las ocho subdirecciones cumple el decreto
El parlamentario popular señaló que en la actualidad hay ocho subdirecciones generales ocupadas, y que solo una de ellas cumple con el decreto con el que se creó este cargo. Dicho decreto establece que cada subdirector general debe elevar un memorando sobre el cumplimiento de los objetivos fijados para proceder a la evaluación del desempeño, informe que debe realizarse en el plazo de 15 días desde que finalice cada año.
Cuervas-Mons añadió que la objetividad brilla por su ausencia, ya que es el mismo órgano político que nombró a los subdirectores el encargado de evaluar su actuación.
El mayor número de altos cargos de la historia democrática de Asturias
El diputado del PP denunció además que, en los tres últimos años, el Gobierno de Barbón «ha incrementado de forma exponencial el número de asesores y personal de confianza ajeno a la estructura funcionarial», y que es el que tiene «el mayor número de altos cargos, personal directivo y de libre designación de la historia democrática de Asturias».
Cuervas-Mons atribuyó esta situación a dos factores: «al cambalache de puestos con Convocatoria por Asturias, su socio de gobierno, y a la tómbola de premios y cuotas a repartir entre los miembros de la Federación Socialista Asturiana y sus afines».
El diputado popular concluyó que «el coste de estos desvaríos los sufre el bolsillo de los contribuyentes asturianos, que ven como los fríen a impuestos para seguir manteniendo una administración con una estructura que cada vez crece más y, sin embargo, sigue siendo muy lenta en la prestación de servicios, y la realidad es que los asturianos hoy viven peor que hace tres años».
