En lo alto de las montañas chinas, habitan las últimas poblaciones en libertad del panda gigante, una especie conocida por alimentarse exclusivamente de bambú. Debido a las características de esta dieta dura y fibrosa, estos animales han desarrollado unos dientes y un cráneo distintivos, además de características musculares y adaptaciones metabólicas específicas. También poseen un falso pulgar adaptado para sostener mejor los tallos, hojas y brotes de estas plantas.

Un equipo formado por científicos de diferentes instituciones chinas propone en un estudio, publicado en Current Biology, que la alimentación del panda no ha sido siempre así y sugiere que los ancestros de las comunidades actuales, pudieron tener una dieta más compleja y variada. “Hasta ahora, se había aceptado que durante los últimos dos millones de años los pandas se han alimentado exclusivamente de bambú. Sin embargo nuestros resultados muestran lo contrario”, declara Fuwen Wei, autora principal del estudio e investigadora de la Academia China de Ciencias.

Análisis de los huesos fósiles

Resulta difícil saber exactamente qué comían los animales extintos, pero es posible obtener pistas analizando la composición de isótopos estables en dientes, pelo y huesos, así como de restos fósiles de animales. “Las composiciones isotópicas de las fuentes de alimentos se incorporan a los tejidos corporales y el componente químico de los tejidos refleja directamente la composición química de su ingesta de alimentos”, explica a Sinc Wei. De esta forma, el equipo analizó primero el colágeno óseo de los pandas modernos –ejemplares de 1970 a 2000– y el de otros mamíferos de las mismas montañas con distintos tipos de alimentación.

Al comparar la composición isotópica estable de carbono y nitrógeno del panda moderno con el de otras muestras de mamíferos observaron tres grupos diferenciados: carnívoros, herbívoros y pandas gigantes. Los pandas eran claramente únicos, debido a su consumo casi exclusivo de bambú. Finalmente, con este marco de referencia isotópico, el equipo de Wei midió los isótopos de colágeno óseo de doce especímenes fósiles de pandas antiguos, recolectados en siete sitios arqueológicos del sur y suroeste de China.

Los ancestros del panda gigante

La comparación de datos mostró que los pandas antiguos y modernos son isotópicamente distintos entre sí, lo que sugiere que existen diferencias en sus hábitos alimenticios. Además, los investigadores hallaron diferencias entre dos grupos de especímenes de panda arcaicos. Según Wei, “después de un análisis cuidadoso, concluimos que los pandas antiguos tenían una dieta más compleja, lo que apoya nuestra hipótesis previa de que han cambiado de dieta en dos etapas: carnívora y omnívora a herbívora y, de esta, a una especializada de bambú”.

El resultado del estudio indica que la especialización de la dieta de bambú no se produjo hasta el Holoceno, probablemente porque el nicho que ocupaban estos animales fue cambiando con el paso de los años. “Creemos que la alimentación pudo haber evolucionado debido a cambios rápidos en el medio ambiente y a la competencia con otras especies. Posteriormente, la falta de recursos alimenticios sumado a la presión humana condujo a una especialización en su dieta”, declara Wei.

Por otro lado, los resultados también revelaron que este cambio de dieta se pudo deber a un cambio de hábitat. “El panda gigante no solo pudo adaptarse a un clima frío y seco, sino que también sobrevivió en un ambiente cálido y húmedo en el sur de China donde encontramos los fósiles”, comenta la experta y añade que “el hábitat del panda gigante histórico pudo incluir los bordes del bosque, las uniones y las tierras abiertas”. Actualmente, el área ocupada por estas poblaciones se ha visto considerablemente reducida.

Los expertos planean recolectar y estudiar más muestras de pandas de diferentes épocas a lo largo de los últimos 5.000 años. Con este estudio exhaustivo, esperan mejorar la comprensión del mecanismo de adaptación de los pandas gigantes al medio ambiente durante su historia evolutiva y proporcionar una base científica para la conservación y el manejo de sus poblaciones en el futuro.

SINC