La veterinaria Irene Alfonso, del Hospital veterinario Conde Orgaz explica las razones que pueden llevar a un perro, como los Dogos de Burdeos que atacaron el otro día a sus dueñas matándolas, a cometer dichos ataques.

“Respecto a la triste noticia ocurrida estos días, debo explicar varios puntos para intentar entender qué ha podido ocurrir para que un perro (o varios como en este caso) ataquen hasta la muerte a miembros del núcleos familiar con los que están acostumbrados a convivir” -comenta.

“En primer lugar -explica la experta- debemos tener cuenta que los perros son animales sociales obligados, es decir, necesitan vivir y desarrollarse en un grupo organizado con una jerarquía claramente marcada. En el caso de los perros que conviven con las personas, esta jerarquía la forman junto con la “familia humana”, desarrollando estos últimos habitualmente el papel de líder aún sin saberlo. Sin embargo si esto no pasa y falta esta autoridad, el perro adquiere este papel, con las consiguientes nefastas consecuencias. Por ello, es de vital importancia dedicar tiempo a nuestra mascota, educarle y enseñarle”.

Por otro lado, es importante tener en cuenta que los perros se comunican de forma diferente a las personas y “debemos intentar aprender a intentar interpretar esas señales para evitar problemas. Entre estas formas de comunicación se encuentran ladrar , gruñir o morder, tanto a personas como a otros perros en situaciones de miedo o ante situaciones que les disgusta”, comenta la veterinaria.

¿Esto quiere decir que todos los perros, independientemente de la raza, el sexo o el tamaño, pueden morder ante determinadas situaciones? la respuesta es sí. Por ejemplo, para defender su territorio, su comida, si tiene dolor o si no fue socializado correctamente. Es por ello que es de vital importancia adiestrar y enseñar a los perros desde que llegan a casa, pues esto será fundamental para evitar estos comportamientos.

Respecto a la raza protagonista de los acontecimientos de la semana pasada, el Dogo de Burdeos la veterinaria comenta que “se trata de una raza de origen francés, de gran tamaño, fuerza y potencia que puede llegar a pesar más de 60 kilos. Antiguamente fue utilizado para la caza de grandes animales, no obstante, en la actualidad su utilidad es para la guardia y custodia de casas o terrenos. Sin embargo es un perro apegado a su propietario, cariñoso y leal, que en España no se encuentra catalogada dentro de los llamados razas potencialmente peligrosas, aunque alguna comunidades lo incluyen por sus características físicas. ¿Y entonces, por qué atacaron a sus dueñas? Probablemente nunca lo sabremos a ciencia cierta, pero quizás algo les hizo sentirse amenazados o con miedo, o incluso al convivivir varios perros pudieron desarrollar una conducta territorial, depositando su agresividad sobre sus propietarias” -sostiene.

Por ultimo, y con la ya explicado, aunque existe una lista de Razas potencialmente peligrosas, “esto hace referencia a determinadas características físicas como agresividad en el ataque, resistencia al dolor, o fuerza en el ataque, es importante entender que no por tener un perro que pertenezca a esta raza implica que el individuo sea agresivo o vaya a atacar a las personas, como el tener un perro que no pertenezca a esta lista, lo descarte de forma definitiva, como ha ocurrido en el caso del que hoy hablamos. Por ello es de vital importancia la responsabilidad del dueño a la hora de elegir la raza, teniendo en cuenta el tiempo que podemos dedicarle, las necesidades de cada raza y de cada individuo, y proporcionarle desde el inicio una educación y adiestramiento adecuado. Es de vital importancia además, sociabilizar correctamente al perro desde cachorro, tanto con personas como con otros perros. Igualmente se debe salir con ellos a la calle, no debiendo permanecer confinados en fincas o jardines, independientemente de que sean perros guardianes, pues todo esto, es lo que deriva en los comportamientos que hemos mencionado”, añade.

En resumen, antes de adquirir un perro, se deber ser responsable, conocer las características del individuo en cuestión y ser consciente de las necesidades que va a tener durante toda su vida , para que así, se convierta en un miembro mas de nuestra familia.

Irene Licenciada en la Universidad Cardenal Herrera-CEU de Valencia y Veterinaria Certificada en Dermatología de pequeños animales por la European School of Veterinary Posgraduate Studies. Actualmente dirige el Hospital Veterinario Parque Conde Orgaz en Madrid.