Ciudad de México, 3 dic (dpa) – El Boing 787 adquirido en 2012 para ser el avión presidencial mexicano abandonó hoy México, como lo había prometido el presidente entrante Andrés Manuel López Obrador, para ser vendido como parte de su programa de austeridad.

El avión permanecerá en un aeropuerto de logística designado por la empresa fabricante en el condado de San Bernardino, California, donde se le dará servicio y mantenimiento mientras se define la forma de venta o enajenación.

López Obrador, un político de centro-izquierda de 65 años, hizo el domingo su primer vuelo como presidente en un avión comercial al estado de Veracruz, después de tomar posesión del cargo el sábado.

La aeronave “José María Morelos y Pavón”, que tuvo un costo de 218,7 millones de dólares, fue encargada a Boeing por el presidente Felipe Calderón en noviembre de 2012, poco antes de dejar el Gobierno, pero la estrenó en 2016 su sucesor, Enrique Peña Nieto.

En total hizo 214 viajes, el último desde Buenos Aires el 30 de noviembre para llevar de regreso a México a Peña Nieto desde la cumbre del Grupo de los Veinte (G20).

López Obrador prohibió a los funcionarios públicos usar aviones privados y tiene previsto desprenderse de buena parte de los 60 aviones y 70 helicópteros que forman parte de la flotilla del Gobierno. Algunos, como los dedicados a labores de seguridad, seguirán en funciones.