El Gobierno de España ha descrito las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026 como «una ópera en cuatro actos» y asegura tener ya «la movilización» de los suyos «y la esperanza» que buscaba para que nadie se quede en casa sin votar.

En el Ejecutivo sigue la resaca del último mitin de precampaña del presidente del Gobierno y candidato a la Presidencia del PSOE, Pedro Sánchez. Un «te quiero» y el beso con Begoña Gómez bastaron para, según fuentes gubernamentales, volver a llevar las riendas electorales y al resto de partidos al «frame» de campaña, el escenario que busca el PSOE.
Así, consideraron que este cuarto mitin de precampaña dibujó un escenario diferente para los socialistas. «Hemos conseguido movilizar a los nuestros y ahora falta movilizar al resto de la población», explicaron las mismas fuentes. Relatan que la atmósfera que se vivió en el Centro de Arte Tomás y Valiente (Ceart) de Fuenlabrada (Madrid) propició la absoluta movilización de cuadros medios y de la militancia del partido.
El «segundo milagro» que ocurrió, como calificaron a que el resto de fuerzas entren a su marco discursivo, ente caso la vivienda y las pensiones, facilitó que los socialistas fueran en positivo con ‘la fuerza del amor’, el nuevo lema que ya describe el «te quiero» de Sánchez a su mujer y el beso posterior.
De ahí que una fuente en Moncloa lo califique el «efecto Real Madrid». «No es magia, tienes que ilusionar para que la hinchada, en este caso la militancia se crea que es factible ganar y también eso desmoviliza al contrario. En el PP están nerviosos», explicaron, como en las épicas remontadas del club blanco.
«Se están dando las circunstancias para que todo vuelva a suceder, como en 2023», consideraron las mismas fuentes. En las últimas elecciones generales de 2023, Sánchez no ganó, pero revalidó el Gobierno gracias a la suma del PSOE y los partidos de más a su izquierda junto con las fuerzas independentistas.
Asimismo, recordaron que en la anterior campaña, la mujer del presidente estuvo también muy presente y en este caso, en el mitin del sábado en Fuenlabrada estuvo porque se trataba del acto de nombramiento de Sánchez como candidato a la Presidencia del Gobierno. «El apoyo de la familia siempre está», explicaron ante «los ataques de algunos» y la intención de buscar la caída del presidente a través de ir a por su mujer, continuaron.
PRECAMPAÑA DE PP Y VOX
Desde el Gobierno y también en el PSOE consideran que la precampaña que están haciendo PP y Vox es un «error tras error». «No dejan de meter la pata», señalaron para recordar que el debate sobre las pensiones lo sacó Vox «e hizo caer al PP». Así, explicaron que el PP «ha metido la pata con las pensiones» porque «dicen en público de manera descarada que las van a privatizar». A lo que añadieron que el Ejecutivo mantiene la intención de aprobar una subida de las pensiones conforme al IPC en el Consejo de Ministros posterior a las elecciones generales.
El cálculo del Ejecutivo es que tienen que conseguir ese 51% del voto y sumar esto con los partidos de más allá de su izquierda, como Frente Amplio, y, por ello, aseguraron su deseo de que «tienen que permanecer fuertes». «Solamente necesitamos movilizar a la izquierda y ya lo tenemos», insistieron y añadieron que, con esto, «en la campaña de 2023 aparecieron así un millón de votos».
El Gobierno busca ahora trasladar el mensaje de que no es lo mismo un Ejecutivo de izquierdas que uno de derechas y, por eso, este martes aprobará en Consejo de Ministros un decreto con medidas sociales, en su mayoría provenientes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que lidera Elma Saiz, para repetir aquello de los «viernes sociales» del primer mandato de Sánchez, pero ahora «martes sociales».
Un nombre también criticando los famosos «viernes de recortes» que apodó entonces el PSOE a los consejos de ministros presididos por el expresidente Mariano Rajoy todos los viernes en los que, según los socialistas, «solo se aprobaban recortes». «La gente tiene que darse cuenta que la izquierda aprueba siempre medidas para mejorar la vida de la gente, mientras que la derecha pide sacrificios y aprueba recortes», concluyeron desde el Ejecutivo.
