La Comisión de Derechos Sociales del Congreso rechaza por un voto una iniciativa de Sumar para promover una educación inclusiva para personas con discapacidad.

La Comisión de Derechos Sociales y Consumo del Congreso rechazó este miércoles, por 17 votos en contra y 16 a favor, una proposición no de ley de Sumar para impulsar una educación inclusiva y libre de discriminación de las personas con discapacidad.
En concreto, coincidiendo con el 20 aniversario de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, el texto insta al Gobierno a continuar adoptando las medidas normativas y presupuestarias que sean necesarias para avanzar hacia la plena implementación del artículo 24 de dicha convención, “asegurando un sistema educativo inclusivo en todos los niveles”.
Durante su intervención en defensa de la iniciativa, el diputado Lander Martínez recordó que la ONU ha alertado a España por los “retrasos” en la aplicación de este derecho.
“No podemos permitirnos que ese recorrido legislativo no se traduzca en recursos reales y apoyos concretos y en una educación verdaderamente inclusiva”, apostilló.
Por el PP, que presentó una enmienda, el parlamentario Enrique Belda denunció que la iniciativa carece de una memoria económica y criticó que en todas las comunidades autónomas opera un sistema que “no está preparado” para favorecer la inclusión de estos niños, lo que, a su juicio, “supone que la comunidad autónoma no puede hacer nada”.
“El Gobierno tiene que meter mano en este asunto y buscar unas alternativas con flexibilidad en tanto haya recursos económicos suficientes para hacer frente a la educación inclusiva”, apostilló.
Por el PSOE, Carmen Andrés recordó que los poderes públicos tienen “la obligación legal de romper todas las barreras que impidan su plena inclusión para que la igualdad real sea un valor democrático y efectivo”.
“Nada justifica negar al alumnado con discapacidad y necesidades educativas especiales su derecho a una educación inclusiva. Deben ser un reflejo de una sociedad que es diversa y un reto colectivo es disponer los desarrollos normativos, recursos humanos y materiales para que así sea”, abundó, convencida de que una sociedad mejor es la que “reconoce y trata como iguales a todos sus miembros”.
Por último, por Vox, Rocío de Meer advirtió de que “cualquiera que ataque a la educación especial va a encontrar en Vox un muro por justicia social”, porque, a su juicio, “fundamentalmente afecta a quienes sufren discapacidad intelectual”.
En este contexto, dirigiéndose a los “fundamentalistas”, les urgió a que “dejen a los padres elegir, que la vida ya tiene una perspectiva inclusiva y que la educación especial, sobre todo la específica, no segrega a nadie en función de sus diferencias, sino que atiende a los niños en virtud de sus necesidades”.
“Los niños con necesidades educativas especiales no son ningún mono de feria, tienen sus propias necesidades educativas y tienen dignidad, que es lo que le falta a cualquiera de los politicuchos a los que se les ha ocurrido esta iniciativa”, concluyó.
