El Centro Niemeyer acoge un nuevo estreno absoluto este sábado 10 de noviembre a las 20:30 con la adaptación teatral de la obra cinematográfica de Federico Fellini “La Strada”.

La poesía y la miseria se unen en “La Strada” para reflejar la Italia de la Postguerra. Todo comienza cuando una muchacha ingenua y tranquila es vendida por su madre a un forzudo de circo, bravucón y violento, para que le ayude en su espectáculo ambulante. En el camino surge entre ellos un atisbo de amor que no consigue aflorar a causa del orgullo de él y la timidez de ella. Ambos comparten una profunda soledad y una vida de marginación, desarraigo y miseria. Hasta que se encuentran con El Loco, otro artista de circo que provocará los celos de Zampanó y, con ello, un trágico desenlace.

Estos tres personajes, interpretados por Alfonso Lara, Verónica Echegyi y Alberto Iglesias, se encuentran atrapados en una vida a la que están condenados, por su propio carácter, a un destino trágico que resulta inevitable. A través de este trío y casi sin artificio, la obra consigue hablar de todos nosotros, de nuestra dificultad para cambiar, para luchar contra las ideas preestablecidas que moldean nuestro pensamiento de forma invisible, de nuestra ceguera para romper las cadenas que nos impiden salir de la caverna y conocer con el objetivo último de ser más libres.

Entrañable y conmovedora, asistir a la representación de “La Strada” es como mirar un lago cristalino. Vemos el fondo, pero solo tenemos que cambiar el foco para vernos reflejados nosotros mismos. La obra es una fábula de rabiosa modernidad. Una tragedia donde lo dramático y lo simbólico conforman un relato poético sobre la fragilidad con la que se construye el sentido de la vida.

Federico Fellini modeló el panorama del cine europeo durante gran parte del siglo XX. Su paso del neorrealismo a un estilo barroco, onírico y personalísimo acredita su filmografía como una de las más arrolladoras y exigentes de todos los tiempos. Su estilo fue evolucionando a cada nueva película, pero hay constantes que estuvieron ahí desde su periodo de aprendizaje bajo las alas de Roberto Rossellini: compromiso político, depresión, psicoanálisis, sueños, cultura popular, sexo, sátira circense (dirigida, sobre todo, contra la alta sociedad), surrealismo, autorreferencialidad, catolicismo, nostalgia y una cierta visión de Italia (y Roma en particular) como abstracción extravagante.

“La Strada” de Fellini se puede enmarcar en el neorrealismo italiano, etapa donde se rodaba mayormente en exteriores y mostraba la situación de la Italia de Posguerra y, al mismo tiempo, es posible hacer una comparación entre los personajes de esta película y la situación de Italia en este período histórico, un país maltratado y derrumbado, intentando salir a flote, buscando la sonrisa (Gelsomina) dentro de la más absoluta tristeza (Zampanó).

Mario Gas ha dirigido más de 50 obras de teatro y ha ejercido de director escénico de producciones operísticas como ‘La Traviata’ o ‘Un ballo in maschera’ de Giuseppe Verdi; ‘Madama Butterfly’ de Giacomo Puccini y ‘L’elisir d’amore’ de Gaetano Donizetti. En su faceta como actor de cine, destacan más de 30 películas, con algunos directores como Jaime Camino, Vicente Aranda, Bigas Luna, Luis García Berlanga, Feliz Rotaeta, Ventura Pons o Josep Maria Forn. También destaca a lo largo de su carrera su tarea como doblador, siendo la voz de actores como Ben Kingsley, John Malkovich o Geoffrey Rush. En 1996, fue galardonado con el Premio Nacional de Teatro de Cataluña. Desde 2004 hasta 2012, fue director del Teatro Español de Madrid.

Tras su estreno en el Centro Niemeyer “La Strada” se podrá ver en Madrid, en el Teatro de la Abadía, del 22 de noviembre al 30 de diciembre.

Las entradas para esta representación están a la venta por 25 €. Las localidades se pueden adquirir en Centro Niemeyer (Avilés), Laboral Ciudad de la Cultura (Gijón) y CITPA (Oviedo), en el teléfono 902 106 601 y en Liberbank – entradas (www.liberbank.es).