El bingo online, una apuesta imprescindible entre los juegos de azar

El bingo es un juego de azar que acompaña al ser humano desde hace siglos. Algunas versiones sostienen que este juego se inició en el época romana, si bien el antecedente más similar al bingo actual procede del siglo XVI en Italia, con un juego denominado “Lo Giocco del Lotto d’Italia”.

España ha sido siempre un país con gran afición al bingo y una muestra de ello es la conocida película protagonizada por Andrés Pajares y Fernando Esteso “Los bingueros”. En cualquier ciudad o municipio de relevancia en España hay uno o varios bingos que, no solo actúan como salón de juegos, sino también como centro de restauración y encuentro social.

Los bingos en España eran, tradicionalmente, más populares que los salones de juego. En las últimas décadas, la popularidad por este juego de azar no ha dejado de crecer. El éxito del bingo en los últimos años está alimentado también por la legalización del juego online, desde principios de esta década.

El avance de las tecnologías, y especialmente internet, ha posibilitado la proliferación de diversas plataformas de este juego online que atraen cada año a miles de usuarios que se suman a esta forma de ocio a través del canal online.

Las cifras del bingo online y su relevancia en los juegos de azar

El incremento de jugadores y de apuestas realizadas de forma online ha permitido que el sector del bingo online haya facturado en el segundo trimestre de 2019 un total de 23,05 millones de euros, convirtiéndose así en uno de los juegos online con más éxito del momento.

Si atendemos a juegos concretos al uso, el bingo online es el juego más utilizado en la actualidad en internet. Las apuestas, los juegos de casino o el póquer facturan más cantidad de dinero y apuestas pero, en esos tres casos, se trata de grandes colectivos, esto es, se meten en el saco de las apuestas, los juegos de casino y el póquer diferentes modalidades de juego.

Entre otras razones, el éxito del bingo online se explica en base a la potente penetración que tiene esta modalidad de juego en el formato tradicional, a lo que hay que sumar las ventajas que supone jugar online en lugar de hacerlo en salones de juego.

Los usuarios que quieran iniciarse en el bingo online pueden hacerlo desde la tranquilidad y la comodidad de casa, únicamente con conexión a internet. La llegada de los dispositivos móviles permite también poder jugar partidas en momentos de ocio, como los descansos en el trabajo o los viajes en transporte público.

Por otra parte, el juego online no está sujeto a horarios comerciales. Si en un bingo físico el aficionado tiene que ajustarse a los horarios de apertura y cierre, esto no ocurre con la modalidad online. Los operadores de juego en la red, conscientes de ello, intentan atraer cada vez a más jugadores con bonos y promociones de bienvenida.

Cómo jugar de manera responsable a través de internet

Internet ha permitido que exista una amplia oferta de plataformas de bingo online y juegos de azar. Sin embargo, muchos de estos operadores no son legales y no están certificados por la Dirección General de Ordenación del Juego, por lo que es importante que los usuarios se alejen de este tipo de plataformas.

Estos operadores no ofrecen garantías de ningún tipo a los usuarios y además están fuera de los registros a la hora de calcular la actividad total de juego en España. Las plataformas no legales pueden ser censuradas por las autoridades si se comprueba que actúan de forma alegal. A nivel usuario, el dinero depositado en las plataformas se puede perder.

Cuando un usuario se inicia en el juego online es fundamental comprender que esta actividad implica un cierto margen de riesgo, porque en ella se apuesta dinero. En el bingo es importante que todos los jugadores, tanto de forma presencial como de forma online, sean conscientes que hay que seguir consejos y pautas para minimizar las pérdidas económicas.

Una de las premisas básicas para jugar de manera responsable es calcular cuánto dinero se puede invertir y cuánto estamos dispuestos a perder, para así controlar la actividad y saber cómo y cuánto jugar.