Fráncfort, 13 sep (dpa) – El Banco Central Europeo (BCE) resolvió hoy mantener invariable la principal tasa de interés de la zona euro en el cero por ciento, su mínimo histórico, y confirmó su intención de concluir este año el macroprograma de compra de deuda con el que desde hace tres años busca impulsar la inflación y el crecimiento.

La medida, adoptada por el Consejo de Gobierno de la entidad en la sexta reunión de política monetaria del año, va en línea con las previsiones de los analistas.

En su reunión de hoy, el BCE tampoco alteró la tasa negativa del 0,4 por ciento con la que penaliza a los bancos que depositan su dinero en la caja fuerte de Fráncfort.

La entidad sigue el guión trazado desde junio, cuando anunció de que comenzaría a replegar sus estímulos multimillonarios, a pesar de la volatilidad del mercado por una serie de preocupaciones que se ciernen sobre los 19 miembros de la eurozona.

Los planes presupuestarios de Italia, los temores a una guerra comercial, el rumbo que tome el “Brexit” -salida del Reino Unido de la Unión Europea- y la inflación moderada son algunos de los asuntos que ocupan y preocupan a las élites económicas europeas en los últimos tiempos y que seguramente también planearán durante la tradicional rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.

En ella, se espera que el presidente del BCE, Mario Draghi, subraye de nuevo la confianza de la entidad en las buenas perspectivas económicas para la eurozona que justificarían su decisión de reducir sus compras mensuales de activos desde los 30.000 millones de euros (35.000 millones de dólares) hasta los 15.000 millones de euros de octubre a diciembre.

El BCE prevé que, “siempre que los nuevos datos confirmen las perspectivas de inflación a medio plazo, las compras netas cesen a partir de entonces”, recalcó hoy el banco europeo.

En estos últimos tres años y hasta junio, el guardián del euro adquirió títulos de deuda soberana y acciones de empresas por valor de 2,46 billones de euros (2,8 billones de dólares) con el ánimo de impulsar la inflación y la coyuntura del bloque.

No obstante, el fin del multimillonario programa a finales de este año no evitará que el BCE siga siendo un gran actor en el mercado de valores más allá de 2018 porque la entidad tiene previsto invertir nuevamente “por un periodo de tiempo prolongado” el dinero de los títulos que venzan en aras de garantizar un tranquilo regreso a la normalidad monetaria.

Además, el Banco Central Europeo también confirmó hoy que espera que los tipos de interés oficiales del BCE se mantengan en los niveles mínimos históricos actuales hasta al menos durante el verano (boreal) de 2019. “Y en todo caso durante el tiempo necesario para asegurar la continuación de la convergencia sostenida de la inflación hacia niveles inferiores, aunque próximos, al 2 por ciento a medio plazo”, señaló en su comunicado.

El BCE aspira así a continuar apuntalando la coyuntura en el espacio monetario único e impulsar la inflación a un valor estable cercano pero debajo del dos por ciento.

Sus planes, sin embargo, se ven últimamente truncados por el bajo nivel de precios en la zona euro, que podrían llevar a la institución a revisar a la baja su pronóstico para los próximos meses. Esta será una cuestión que Draghi desvelará hoy cuando dé a conocer las nuevas previsiones de los analistas de la entidad.

En septiembre, la inflación interanual en la eurozona se mantuvo en septiembre en el 1,5 por ciento, sin cambios respecto a agosto. De esta manera, la inflación en los 19 países que conforman la eurozona sigue claramente por debajo del dos por ciento establecido como meta por el BCE.