La Habana, 10 oct (dpa) – El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, se convirtió hoy en el primer mandatario de la isla que tuitea, lo que fue interpretado como una señal de querer ponerle un sello personal a su gestión de Gobierno.

La cuenta con el nombre de usuario @DiazCanelB logró en su primera hora más de mil seguidores, aunque él mismo por el momento no sigue a ningún tuitero.

La aparición en la red social significa una novedad en la política socialista cubana, acostumbrada a tardíos comunicados oficiales, si bien en su perfil el mandatario cubano se declara continuista al expresar su compromiso “con las ideas martianas de Fidel y Raúl (Castro)”.

Su incursión en Twitter fue una promesa que hizo Díaz-Canel el pasado julio durante la clausura del congreso de la Unión de Periodistas. “Antes de diciembre estoy en Twitter”, dijo el mandatario, aunque la incertidumbre era en qué momento sería.

La fecha elegida hoy es simbólica en la historia cubana porque se celebra el 150 aniversario del inicio de las guerras por la independencia de Cuba de la metrópoli colonial española.

“Estamos en #LaDemajagua, el lugar donde con mayor suma de sentimientos patrios #SomosCuba y #SomosContinuidad”, escribió Díaz-Canel junto a una fotografía.

“El nuevo presidente es un cubano de estos tiempos, y en virtud de su carácter y la necesidad de las circunstancias, hoy se ajusta a las nuevas formas de comunicación vigentes en el mundo”, señaló a dpa el académico cubano Arturo López Levy, profesor en el Gustavus Adolphus College en Minnesota, Estados Unidos.

Sin embargo, López-Levy mantiene prudencia sobre si la red social será una herramienta de su gestión política, como sucede con otros políticos que lanzan primicias de su gestión. “No es un acto a exagerar pero indica su capacidad para modernizar las formas de hacer política”, dijo.

“La presencia del presidente cubano en internet también servirá para estrechar los nexos con las comunidades de cubanos en el exterior”, aseguró hoy el periódico oficial “Granma”, que destacó la red social como “una vía más sencilla y rápida para interactuar con uno de los decisores políticos de mayor alcance en la Isla”.

“(Díaz-Canel) dijo que quería que su población completa tuviese acceso a Internet y que los dirigentes del Estado usaran esa via para dialogar con el pueblo”, señala el académico López-Levy. “Si él ahora tiene cuenta, es de esperar que los demás lo emulen”, manifestó.

El gran reto es precisamente la bidireccionalidad de las redes sociales, en un país cuyos políticos no están acostumbrados a esos procesos tecnológicos.

“Los ministros le tienen que hablar a la población, hay que aprender a comunicarse”, le reclamó Díaz-Canel a su Gabinete durante un Consejo de Ministros celebrado el pasado julio.

En su etapa de vicepresidente, Díaz-Canel participaba en las reuniones con una “tablet”, en vez de escribir con boligrafo en cuartillas de papel, algo que significó una novedad en la tradicionalista política de la isla socialista.

El mandatario cubano, un ingeniero electrónico de 58 años, ha puesto como una de sus prioridades la informatización de la sociedad cubana y la creación del Gobierno electrónico en la isla.

En la primera delegación estadounidense que recibió Díaz-Canel como presidente de Cuba estaba el presidente ejecutivo de Google, Eric Schmidt, y en su reciente viaje para asistir a la Asamblea General de la ONU, el presidente cubano se reunió con empresas tecnológicas estadounidenses.

Pero potenciar el uso de las nuevas tecnologías y las redes sociales tiene como freno que Cuba es uno de los pocos países en el mundo donde todavía no hay servicio de Internet móvil para la población, algo que el Gobierno se ha comprometido a cambiar con la instalación de la red 3G, previsiblemente antes de final de año.

En un primer momento, el acceso de Internet en las casas estuvo limitado a profesionales como académicos, artistas o periodistas, pero recientemente se amplió su uso al resto de ciudadanos. Sin embargo, esto beneficia a poco más de 50.000 viviendas particulares, con paquetes de 30 horas con unos precios que oscilan entre los 15 y los 70 dólares, dependiendo de la velocidad de acceso.

Mientras tanto, los cubanos mayoritariamente tienen que acudir a 755 sitios públicos con servicio de wifi, situados en parques públicos, donde se conectan por un dólar la hora, en un país donde el salario medio es de 30 dólares.

Google ofreció hace tres años al Gobierno cubano ampliar el acceso a Internet en la isla, pero la propuesta no prosperó por las reticencias de algunos sectores gubernamentales que sostienen que significaría perder el control de su uso, que ahora es mediante un cable submarino desde Venezuela.

Por Guillermo Nova (dpa)