Desde más luz a ginseng: consejos para vencer el sopor tras la comida

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Foto: Christin Klose/dpa-tmn/dpa

(dpa) – Justo después de una comida copiosa o a veces en mitad de la tarde llega un momento en que mucha gente siente cierto adormecimiento o sencillamente que bajan las energías. El cansancio se impone y los párpados comienzan a bajar irremediablemente.

Antes que nada hay que dejar claro que esto no es motivo de preocupación alguna. «Es completamente normal que después de 90 minutos de plena actividad y concentración la curva de rendimiento caiga en los humanos», explica el investigador del sueño Jürgen Zulley, profesor de psicología biológica de la Universidad de Ratisbona.

En otras palabras: Después de cada fase de rendimiento es necesario un descanso, de lo contrario el cansancio llegará en algún momento. ¿Pero qué pasa si el cansancio se impone a pesar de los descansos regulares? Existen varios consejos y trucos que pueden insuflar energía renovada tanto a largo plazo como también de forma más inmediata.

Consejo 1: Más luz

«Una de las razones para la somnolencia diurna puede ser la falta de luz», señala Zulley. Aun cuando la claridad en espacios cerrados se percibe subjetivamente como suficiente, puede ser que objetivamente la intensidad de la luz no sea la suficiente. La falta de luz significa que el cuerpo no puede producir suficiente serotonina, esa sustancia neurotransmisora que mejora el estado de ánimo. Lo que ayuda: comprar lámparas más brillantes o exponerse regularmente a la luz del día, al menos durante la hora del almuerzo.

Consejo 2: Una siestecita

Cierra los ojos brevemente al mediodía cuando estés cansado. Lo que toda la vida se ha conocido como una siesta, y ahora en algunos países denominan «power nap», puede contribuir a superar ese estado en el que las fuerzas decaen, señala Ursula Sellerberg de la asociación de farmacéuticos alemanes. Pero no se trata de hacer una siesta en toda regla, precisa el el investigador del sueño Hans-Günter Weess. En términos concretos esto significa que el descanso no debe superar los 20 minutos y tampoco conviene que se haga pasadas las tres de la tarde.

Consejo 3: Desconectar brevemente

En determinadas profesiones o, dependiendo de la jornada laboral, no resulta fácil echar una siesta. Pero tampoco es preciso tener que acostarse para conseguir el mismo efecto reparador. En ocasiones sirve con desconectar unos minutos del lugar de trabajo, mirar sencillamente por la ventana y dejar divagar la mente. Eso puede ser suficiente para recuperar energía de nuevo. «Sin embargo, este efecto no es posible si uno sigue sentado frente a la pantalla de su PC y sigue haciendo cosas», explica Zulley.

Consejo 4: Más café

La cafeína despierta. Y al parecer, según la teoría, a corto plazo tiene el doble de efecto la cafeína combinada con el azúcar, como es el caso de la cola o el café endulzado. «Cuatro o cinco tazas de café al día o hasta 400 miligramos de cafeína son inofensivos y se pueden beber sin problemas», dice Sellerberg.

Consejo 5: Es desaconsejable comer muy poco

Los que no comen ni beben suficientemente se arriesgan a sufrir esos indeseados ataques de fatiga. «Lo ideal es consumir dos litros de agua u otro líquido al día», dice Zulley. El agua o el té sin azúcar es lo mejor si lo que se busca no es precisamente el efecto de la cafeína del café o de la cola. «El cansancio repentino también puede ser una señal de hipoglucemia», apunta la farmacéutica Sellerberg. Comer algún aperitivo o tentempié puede hacer recuperar la energía.

Consejo 6: Seguir moviéndose

Salir al aire libre, respirar aire fresco y dar un pequeño paseo revive y con ello se consigue dejar de lado el cansancio. Y aquellos que, por la razón que sea, no les guste salir fuera, siempre tienen la oportunidad de hacer algún tipo de movimiento dentro. «Por ejemplo, hacer algunos ejercicios de gimnasia en el trabajo o ir a un colega dentro de la empresa y conversar algo con él en lugar de llamarle o enviarle un correo electrónico», explica Zulley.

Consejo 7: Los aceites esenciales

Una rápida inhalación de aceite esencial de menta o de limón puede tener un efecto revitalizador. «También se pueden poner unas gotas de aceites esenciales en un tazón de agua e inhalar esa mezcla», señala Sellerberg. Sin embargo, aconseja que no se apliquen aceites esenciales directamente sobre la piel, ya que ello podría provocar irritaciones cutáneas.

Consejo 8: Tomar extractos de hierbas

Los extractos de diversas plantas medicinales como el ginseng, la raíz de taiga, la raíz de rosa o la lecitina de soja, por ejemplo, también pueden ayudar a combatir un cansancio y debilidad persistentes. Pero conviene tener cuidado, pues su ingesta tiene que tener un límite, por ejemplo de dos meses en el caso de la raíz de la taiga y de tres meses en el caso del ginseng. Las personas interesadas deben pedir consejo a su médico o en una farmacia

Por Sabine Meuter (dpa)