La Coordinadora Ecologista ha denunciado ante la Confederación Hidrográfica del Cantábrico nuevos vertidos en el río Aboño, en Llanera, por su impacto sobre el cauce y el embalse de San Andrés

La Coordinadora Ecologista ha vuelto a denunciar ante la Confederación Hidrográfica del Cantábrico los vertidos que llevan semanas tiñendo el río Aboño a su paso por Llanera.
El colectivo recuerda que en ese cauce se han sancionado en varias ocasiones los vertidos de la mina de fluorita de Minersa en Villabona, también en el concejo de Llanera, por la elevada sedimentación en el agua, que dificulta la vida de las especies del cauce.
Impacto en el embalse de San Andrés
Desde la Coordinadora Ecologista inciden en que hasta ahora la minera ha evitado adoptar las medidas adecuadas para impedir este problema y actuar en favor de renaturalizar el río Aboño, cuyo cauce acaba contaminado hasta llegar al espacio natural del embalse de San Andrés, ubicado en Gijón, que también se ve afectado.
Además añaden que el embalse es integrante de la Red Natura 2000, alberga especies de aves de interés especial y especies de interés comunitario y, por esta razón, fue designado espacio Natura 2000. Destacan que la problemática de la calidad de las aguas por los constantes vertidos está afectando además, no solo al ocio, sino a las labores de los pescadores deportivos y a las distintas actividades deportivas que se realizan en las proximidades del embalse.
Reclamación de medidas de control
«Venimos reclamando, desde hace años, medidas para solucionar el problema de los vertidos de las industrias mineras, escasamente controlados. Debemos ser conscientes de la precariedad o de la inexistencia de depuradoras o sistemas de tratamiento de vertidos en las explotaciones mineras», critican.
EUROPA PRESS
