Copa: Bayern busca el doblete frente a un Leverkusen hambriento

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Berlín, 2 jul (dpa) – El gran dominador de la Bundesliga y uno de los eternos aspirantes se enfrentarán este sábado cuando el Bayern Múnich y el Bayer Leverkusen se midan en la final de la Copa Alemana.

El Bayern ya ha levantado el título de la liga alemana, su octavo consecutivo, en una temporada alterada por el coronavirus y ahora busca añadir otra copa más a su abultado palmarés.

El Leverkusen, por el contrario, no ha probado el éxito desde 1993, a pesar de haber estado cerca en ocho ocasiones en la Bundesliga, la Copa Alemana y la Liga de Campeones.

«Seguiremos teniendo hambre», dijo el jugador del Bayern Joshua Kimmich, tras alzarse con el título liguero. El Bayern ha ganado el doblete con anterioridad en 12 ocasiones, la mayoría de ellas en los últimos años, incluida la temporada pasada.

Síntoma de que cuando el Bayern se pone en marcha, es difícil de parar. Sin embargo, una sorpresa no es imposible. Perdió la final de la Copa de 2018 contra el Frankfurt, pero es el único tropiezo que ha tenido en sus cinco últimas participaciones en la competición.

Un triplete como el obtenido en 2013 también es todavía posible, ya que el equipo está a punto de clasificarse para cuartos de final debido a su victoria por 3-0 en el partido de ida de octavos frente al Chelsea en Londres.

Una temporada así es digna de elogio, dadas las dificultades del equipo bajo el mando del exentrenador Niko Kovac en los primeros meses. Sin embargo, la llegada de Hansi Flick en noviembre significó un giro en el equipo, ahora invicto en sus últimos 25 partidos de competición, con 24 victorias.

«Ha sido una campaña difícil, pero a la postre muy fuerte», declaró el delantero Robert Lewandowski, máximo goleador de la Bundesliga con 34 goles.

El Bayern lleva una racha de 16 partidos de victoria, que incluye un 4-2 en Leverkusen, a pesar de empezar el partido con un gol de desventaja. No obstante, el Leverkusen logró ganar 2-1 en Múnich a principio de la era Flick, a pesar de que la suerte le acompañó en aquella ocasión.

«Desde entonces, han recorrido un largo camino. Es increíblemente difícil jugar contra ellos y vencerlos bajo el mando de Hansi Flick», dijo el defensa del Leverkusen Sven Bender.

«Eso es claramente lo que muestran las estadísticas. Pero tenemos armas para vencerlos. Tenemos que ser valientes y jugar nuestro propio juego», añadió.

El equipo dirigido por Peter Bosz puede ser brillante si todo encaja en el ataque, en especial el juego de su jugador estrella, la joven promesa alemana Kai Havertz. Eso sí, también puede ofrecer actuaciones flojas, como las que le han hecho tropezar al final de la temporada para terminar en quinto lugar y perder los puestos de la Liga de Campeones.

Ganar la Copa Alemana compensaría dicho final en la liga, incluso si sus fans no pueden asistir al partido en Berlín a puerta cerrada debido a la crisis del coronavirus.

«El ambiente antes, durante y después de la final siempre fue muy especial. Esta vez será diferente, pero eso no es un problema para nosotros. Hay una gran expectación ya que el club no ha estado en una final durante mucho tiempo. Todos estamos ansiosos por ganar este título», manifestó Bender.

Sería solo el tercer título del Leverkusen después de la Copa de la UEFA de 1988 y la Copa Alemana de 1993, ya que desde entonces ha perdido dos finales de Copa, la última en 2009, y ha sido cinco veces subcampeón de liga.

En 2002, incluso consiguió un «triplete» propio, terminando segundo en ambas competiciones nacionales y perdiendo también la final de la Liga de Campeones.

Pase lo que pase en esta ocasión, el hecho de que el telón de fondo de la temporada se esté corriendo en el campo en una temporada marcada por el coronavirus, incluso con las gradas vacías, puede considerarse todo un triunfo para el fútbol alemán.

Por Derek Wilson (dpa)