Ada Colau ha pedido al Frente Amplio, el por el momento supuesto heredero de Sumar y a Podemos «encerrarse en una habitación» sin vetos cruzados hasta que lleguen a un pacto para presentarse en coalición a las elecciones del 29 de noviembre.

En una entrevista en TVE recogida por Servimedia, Colau confesó que «no entendería otra cosa» y tampoco el electorado progresista. «No se entendería que no hubiera un amplio acuerdo en esa izquierda», reiteró, recordando que, debido a la Ley Electoral, las coaliciones que se presenten a los comicios sólo tienen hasta el 16 de octubre para registrarse.
Sobre su propio papel, la exalcaldesa aclaró que ella no se ha «postulado como candidata a nada», pero aseguró que «desde distintos sectores» se le ha propuesto y que siempre ha contestado, en público o en privado: «Yo sólo estaré si puedo ser útil, si puedo ayudar a que el Frente Amplio sea más amplio», en clara referencia a que incorpore a Podemos.
«Si eso, puedo ayudar, sea dentro o fuera de las listas electorales. Y, si es dentro de las listas electorales, me da igual en qué número, pero yo creo que aquí lo que tenemos que hacer todas es estar disponibles para hacer que el Frente Amplio sea realmente amplio», añadió Colau, que, pese a apoyar al Sumar de Yolanda Díaz desde su nacimiento, no ha perdido la buena relación con Podemos.
La exalcaldesa insistió en que a la gente le importa «un pimiento las diferencias pequeñas que pueda haber entre formaciones de izquierdas», cuando «hay objetivos prioritarios, como es hacer efectivo el derecho a la vivienda, como es pararle los pies a la extrema derecha, y por lo tanto, cualquier persona y formación política se tiene que poner al servicio, si es progresista, de esos grandes objetivos».
«A PUERTA CERRADA»
Colau no quiso entrar en personalizaciones, e incluso recomendó huir de estas, y también aseguró que la única forma de llegar a un acuerdo es «a puerta cerrada, haciendo reuniones desde el respeto y el reconocimiento a todo el mundo y hablando seriamente y como personas adultas de cuál es la manera de que esté todo el mundo ahí, de que todo el mundo tenga su espacio».
Aquí pareció coincidir con el Frente Amplio, que hoy, por boca del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, se negó a debatir sobre las primarias que propone Podemos a través de los medios de comunicación, e invitó a ese partido a sentarse en la «silla» que hay esperándole en el espacio y lanzar desde allí sus propuestas.
«Eso quiere decir no repetir lo mismo del pasado, las mismas peleas del pasado; eso quiere decir encerrarse en una habitación, los días que sean necesarios», acotó, para, con ese respeto recíproco, «llegar a un acuerdo que ponga el instrumento político al servicio de la mayoría social y no al revés».
Sería una negociación sin vetos cruzados, de los que dijo que son «una falta de respeto a la ciudadanía ahora mismo». Quien vaya con ellos, apuntó, sin decir nombres pero en probable alusión a Podemos, por un lado, y Movimiento Sumar y Más Madrid por otro (IU y los Comunes, con excepciones personales y puntuales, siempre han sido menos beligerantes con Podemos), mejor que «deje el lugar a otro», porque «la ciudadanía no entiende en absoluto que estemos hablando de procedimientos, de metodologías, de egos, de si número uno, número dos», advirtió para terminar.
