Coches eléctricos: los riesgos de incendios en espacios cerrados

Coches eléctricos incendios
Foto: Feuerwehr Dortmund/dpa

(dpa) – Los vehículos eléctricos pueden ser menos perjudiciales para el medio ambiente que los diésel, pero una seria desventaja de estos vehículos de cero emisiones es el riesgo que representan cuando se incendian en aparcamientos subterráneos.

Este peligro ha llevado a las autoridades alemanas a prohibir los coches eléctricos en los aparcamientos subterráneos de dos ciudades tras haberse producido un incendio en una de ellas.

El coche que ardió hace dos meses en la ciudad bávara de Kulmbach era un Volkswagen Golf entrado en años y con motor de combustión, y no un eléctrico puro. Sin embargo, los daños causados fueron cuantiosos y las instalaciones tuvieron que permanecer cerradas durante cinco meses.

Según las autoridades locales, las consecuencias habrían sido mucho peores si se hubiera incendiado un coche propulsado por batería.

Desde entonces, en las ciudades alemanas de Kulmbach y Leonberg, esta última en la región alemana de Baden-Wurtemberg, rige una nueva normativa: los vehículos eléctricos e híbridos ya no pueden aparcar en un estacionamiento subterráneo.

En otros países, el debate sobre la conveniencia de prohibir el uso de vehículos eléctricos en los aparcamientos subterráneos y túneles se ha renovado después de que unos investigadores suizos publicaran imágenes del fuerte estruendo, las altas llamas y la abundante cantidad de humo provocados por el incendio de un coche eléctrico.

Para comprobar cuál sería el impacto de este tipo de incendios en los servicios de rescate y otros conductores en túneles o aparcamientos, el Instituto Suizo de Ensayos e Investigación de Materiales (Empa) prendió fuego deliberadamente a varios coches eléctricos en espacios cerrados.

Las imágenes de vídeo y las conclusiones resultantes, publicadas en septiembre de 2020, son bastante alarmantes.

«La visibilidad en la sección del túnel, antes muy iluminada, se reduce prácticamente a cero», aseguraron los examinadores, respaldando su análisis con varios vídeos que mostraban cómo explotaban los coches eléctricos. «Al cabo de unos minutos, el módulo de la batería está completamente quemado».

La conclusión: los cuerpos de bomberos familiarizados con los incendios en coches convencionales deben estar preparados para hacer frente a este tipo de incendios, y las paredes y tuberías de los túneles o aparcamientos subterráneos no deben estar expuestos a un riesgo adicional.

Expertos alemanes informaron que sus brigadas de bomberos no pueden extinguir fácilmente los incendios de coches eléctricos debido a que las baterías de iones de litio que llevan siguen ardiendo incluso tras haber sido sofocadas las llamas con agua. En algunos casos, el fuego incluso puede rebrotar.

La única manera de hacer frente a un incendio en un aparcamiento subterráneo es dejar que el vehículo se queme por completo, ya que el techo del aparcamiento suele ser demasiado bajo para que otros vehículos pesados puedan remolcar un vehículo en llamas.

Otro método complejo para extinguir el fuego de vehículos eléctricos en llamas es sumergirlos completamente en un contenedor con agua. De esta manera se evita la reignición y la emisión de gases tóxicos.

Aunque los coches eléctricos no se incendian con más frecuencia que los de motor de combustión, las llamas suelen ser más potentes.

En algunos casos, los servicios de rescate no pueden liberar a los pasajeros de un vehículo en llamas debido a las altísimas temperaturas generadas por la combustión de las baterías. Otro peligro son los cortocircuitos de hasta 1.000 voltios en los circuitos de alta tensión del coche.

Tras docenas de incendios inicialmente inexplicables, el fabricante surcoreano Hyundai ha retirado recientemente miles de unidades de tres modelos totalmente eléctricos que se comercializan en su mercado y ha sustituido sus baterías. El fabricante intervino tras la publicación de un informe que indicó que las baterías habían sido la causa de los incendios.

Por Martin Bensley (dpa)