Cinco videojuegos para compartir en familia

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(dpa) – Algunos padres se indignan si sus hijos se pasan el día jugando en la tablet o la consola. Otros se sientan con ellos y toman el mando.

Junto con el hermano de Mario, Luigi, y el perro fantasma vamos de cacería de fantasmas en «Luigi’s Mansion 3». Foto: Nintendo/dpa-tmn

La mejor consola de la actualidad para ello es la Switch de Nintendo. En parte también porque el fabricante japonés valora mucho las relaciones familiares en sus propios juegos: Nunca la acción es demasiado brutal o aterradora. Más bien todo lo contrario.

Un figurante como protagonista

El nuevo representante de esta marca de juegos es «Luigi’s Mansion 3», un juego de aventura y acción con tintes terroríficos. El hermano algo desafortunado pero adorable de Mario, Luigi, asume aquí el papel principal y sale a la caza de fantasmas en un hotel embrujado. Muchos problemas los resuelve junto con Gooigi, un clon viscoso de Luigi.

Este es el punto de partida para una aventura conjunta: Un jugador maneja a Luigi, el otro a Gooigi. Juntos resuelven acertijos y combaten fantasmas. Al mismo tiempo, Gooigi nunca debe temer a la muerte virtual, por lo que los más pequeños no se frustrarán.

Un éxito sobre cuatro ruedas que perdura

El futurista videojuego «Rocket League», que combina coches y fútbol, es de Psyonix y ya tiene varios años de éxito, pero sigue sumando fans leales. Eso sí, los novatos deberán practicar bastante hasta que puedan ponerse al mando fluidamente.

Es práctico para las familias: Los niños y sus padres pueden optar por jugar juntos o enfrentarse, por hacerlo online contra personas reales o, en el modo de práctica, hacerlo sin rival alguno. Así se evitan los enfados por los goles en contra.

A la caza de la cereza en tono humorístico

«Chuchel» del desarrollador checo Amanita Games es un golpe de suerte para amigos pequeños y grandes del humor absurdo. Y es que detrás de este nombre críptico se esconde una aventura muy disparatada, sin texto ni diálogo, pero con muchísima creatividad, en la que se trata de atrapar una cereza.

Desventaja: Al «Chuchel» solo puede jugar una persona. Los demás pueden mirar y hacer propuestas. Cabe destacar que el ritmo que generan los intentos, los errores y los asombros o las risas conforman al menos la mitad de la diversión, y no tanto el cliquear o tipear en sí.

Caos al borde del abismo

Pero si «Chuchel» es divertido, entonces «Heave-Ho!» de Le Cartel Studio es casi 100 por ciento disparate. Entre uno y cuatro jugadores deben atravesar un abismo. Los personajes consisten solo en cabezas y largos y flexibles brazos. Por lo tanto, hay que sostenerse y formar cadenas para llegar a la meta.

Eso requiere de coordinación entre todos y en el mando. Claro que tampoco demasiada. Porque lo más divertido en el «Heave-Ho!» es cuando los planes fracasan estrepitosamente. En todo caso, este juego de destreza siempre se mantiene en los límites de lo apto para los menores.

Cooperación en la cocina

La combinación perfecta entre caos y coordinación es la que centra los juegos «Overcooked» y «Overcooked 2» del desarrollador Ghost Town Games. Cuatro jugadores deben resolver tareas de manera conjunta, pero esta vez no sobre un abismo, sino en una gran cocina.

Lo importante es distribuir bien las tareas: Uno corta, otro asa, otro organiza y… ¿Por qué nadie lavó los platos? Todo se dificulta porque a medida que se asciende de nivel las cocinas se vuelven más absurdas: Desde una estación espacial hasta la superficie de carga de un camión, todo es posible. Atención: En comparación a otros títulos, «Overcooked» es claramente más exigente.

Por Tobias Hanraths (dpa)