Sao Paulo/Río de Janeiro, 7 oct (dpa) – El ultraderechista Jair Bolsonaro y el izquierdista Fernando Haddad disputarán la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas el 28 de octubre, según los resultados oficiales de la votación de hoy.

Con el 96 por ciento de las urnas escrutadas, Bolsonaro ganaba la primera ronda con el 46,7 de los votos válidos, mientras que Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), llegaba al 28,37 por ciento. El resultado es considerado ya como irreversible.

En las últimas horas había aumentado la tensión ante la posibilidad de que Bolsonaro consiga un triunfo ya en primera vuelta debido a su constante subida en los sondeos en la recta final de la campaña, pese a las fuertes protestas contra su candidatura. Para ganar en primera vuelta, el candidato del pequeño partido PSL necesitaba el 50 por ciento más uno de los votos válidos.

Bolsonaro un ex militar de 63 años, es controvertido por su agresivo discurso nacionalista y sus frecuentes insultos contra mujeres, negros y homosexuales.

Los comicios son considerados como los más inciertos en el gigante sudamericano desde el final de la última dictadura militar en 1985, debido al auge del populismo.

Los resultados mostraron que Bolsonaro consiguió una enorme cantidad de votos en el sur del país, una región más rica en la que se ubican Río de Janeiro y Sao Paulo, las dos metrópolis más importantes del país, mientras que el PT se hacía más fuerte en las ciudades más pobres del norte, como Salvador de Bahía.

La votación de hoy se celebró en un clima de alta polarización entre la ultraderecha y la izquierda. Los sondeos previos a la primera vuelta daban una situación de empate técnico entre Bolsonaro y Haddad para la segunda ronda dentro de tres semanas.

Sobre todos los múltiples escándalos de corrupción de los últimos años, una dura crisis económica y el alto índice de criminalidad alimentaron la rabia y la frustración de los votantes brasileños.

Pese a que se presenta como un candidato “antisistema”, Bolsonaro es diputado desde 1991 y militó en nueve partidos con distinta orientación ideológica y sin gran peso político hasta ahora.

A las elecciones acudió con un programa ultraconservador en asuntos sociales y liberal en asuntos económicos. Una de sus principales propuestas es liberalizar la tenencia de armas para combatir el alto índice de criminalidad en Brasil.

Haddad, de 55 años, fue alcalde de Sao Paulo y se presentó en esta elección como el heredero del encarcelado ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El ex mandatario (2003-2010) sigue siendo el político más popular de Brasil pese a que purga desde abril una pena de 12 años de cárcel por cargos de corrupción.

Haddad fue oficializado como candidato hace menos de un mes, después de que un tribunal electoral inhabilitase la postulación de Lula.

El ex alcalde de Sao Paulo consiguió en las siguientes semanas atraer a muchos votantes de Lula, pero su candidatura se vio frenada por el rechazo al PT debido a sus múltiples casos de corrupción en los 13 años en que estuvo en el poder (2003-2016).