José María Aznar ha elogiado el patriotismo de Núñez Feijóo, y además contrapuso su forma de entender el amor a España con quienes necesitan “disfrazarse de capitán de los Tercios para presumir de español”, en una alusión directa al responsable de Vox, Santiago Abascal.

Aznar hizo estas declaraciones en la clausura del Campus FAES 2026, con Feijóo presente entre el público. Precisamente, el jefe de la oposición ha estrechado su relación con Abascal en estos últimos meses, a raíz de los acuerdos de coalición de gobierno en cuatro comunidades autónomas.
El expresidente introdujo su crítica a Abascal tras alertar de la “demagogia”, que definió como una “perversión de la democracia” y una amenaza “transversal a derecha e izquierda”.
Por el contrario, el expresidente del PP reivindicó a Feijóo como un político con “sentido de Estado y vocación netamente gubernamental” y le pidió que, si llega al Palacio de la Moncloa, someta a la política española a “una dieta prolongada” que la ponga “por muchos años a resguardo de charlatanes sin escrúpulos”.
“Conozco bien la lealtad de Alberto a España. Y también sé que Alberto conoce muy bien que el patriotismo es una virtud recatada, hermana del sacrificio”, continuó Aznar.
PATRIOTISMO Y «MASCARADA»
“No le hace ninguna falta disfrazarse de capitán de los Tercios para presumir de español; Alberto nunca ha rebajado a mascarada el amor a España, porque los sentimientos profundos, cuando lo son de verdad, no se muestran, se demuestran”, sentenció.
La frase remitía a una imagen de Abascal de la campaña de las elecciones de abril de 2019, cuando el líder de Vox posó vestido como un capitán de los Tercios durante una visita a un taller de sastrería teatral. La fotografía provocó entonces una polémica con el PP de Pablo Casado, que ironizó con que Abascal se había “disfrazado de soldado de los Tercios de Flandes”, a lo que el dirigente de Vox respondió que el entonces presidente popular no daba “el perfil para apuntarse a la Reconquista”.
“AGUAS TURBULENTAS”
Aznar pronunció la metáfora en la sede de la Fundación Ortega-Marañón, ubicada en el paseo del General Martínez Campos. En la noche del miércoles, miles de personas se concentraron frente al polémico ático comprado por la Comunidad de Madrid, ubicado en esa misma calle, para protestar contra el desahucio de Maricarmen.
A pocos metros del inmueble, Aznar recurrió precisamente a la imagen de una España navegando por “aguas turbulentas” para ensalzar el “sosiego” que atribuye a Feijóo. Para ello, recuperó un relato ambientado en una tempestad sufrida en 1626 por una nave rumbo a Flandes y reivindicó la serenidad de quien mantiene “cabeza fría y pulso firme” incluso ante la amenaza de naufragio.
“Suelo decir que lo que hace falta para enfrentar la situación que vive España es cabeza fría y pulso firme, porque se prolongará todavía un tiempo y habrá que navegar por aguas turbulentas”, proclamó. “En tiempos de tormenta, precisamente en esa clase de tiempos, y para no perder el rumbo, la nave necesita capitanes que tampoco pierdan la calma”, añadió.
Aznar aseguró que Feijóo está hecho “de esa pasta” y contrapuso su “sosiego” con el comportamiento del político medio “demagogo”, al que acusó de recurrir a “generalizaciones”, “conceptos absolutos” e “hipérboles tan llamativas como inexactas” sin preocuparse de que sus propias palabras puedan volverse contra él si alcanza el poder.
Con todo ello, el expresidente volvió a reclamar el voto para el PP y afirmó que considera una “verdadera urgencia nacional” que Feijóo llegue a la Presidencia del Gobierno porque es “la mejor garantía para cancelar ocho años de retroceso histórico”. Según dijo, el gallego es de esos políticos que prometen aquello que “saben que pueden cumplir” y no simplemente “lo que halague a su electorado potencial”.
