El calor ha disparado la contaminación por ozono en España a su nivel más alto desde 2010. Los datos se recogen en el informe ‘La contaminación por ozono en el Estado español durante 2026’

Las condiciones excepcionales de calor veraniego hicieron que la contaminación atmosférica por ozono troposférico (O3) repuntara este año en España a los niveles más altos al menos desde la entrada en vigor de los actuales límites legales, en 2010.
Así se recoge en el informe ‘La contaminación por ozono en el Estado español durante 2026’, elaborado por Ecologistas en Acción y presentado este lunes en una rueda de prensa telemática por Miguel Ángel Ceballos, coordinador del trabajo; Marta Orihuel, coordinadora de campañas de calidad del aire y movilidad urbana de esta organización; Marta Via, portavoz de Ecologistas en Acción de Cataluña, y Ferrán Campillo, oordinador del Grupo de Trabajo de Salud Medioambiental de la Sociedad Catalana de Pediatría.
Este verano fue el más caluroso en España desde al menos 1869, con un récord histórico de 61 días bajo ola de calor y condiciones veraniegas que comenzaron a mediados de mayo y se prolongaron durante cuatro meses, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Hubo cuatro olas de calor e incendios forestales que elevaron la superficie arrasada por el fuego a más de 275.000 hectáreas en los nueve primeros meses de este año, un 150% más respecto a la media del último decenio.
El informe de Ecologistas en Acción se basa en datos recopilados de 490 estaciones fijas de medición repartidas por 131 zonas y aglomeraciones. El documento incluye datos entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2026.
Ceballos apuntó que este verano fue el más cálido en España “desde hace al menos siglo y medio”, según la Aemet, con cuatro olas de calor en la península y Baleares y una “elevada radiación solar” tras una primavera con una “gran actividad vegetal” porque el invierno fue “muy lluvioso”.
“Aparte del transporte y de la ganadería industrial, determinadas especies vegetales contribuyen de forma importante a emitir contaminantes que en verano producen ozono”, añadió.
Ceballos sentenció que, “desde el punto de vista meteorológico, se han dado todas las condiciones para tener unos niveles de ozono muy elevados”, los más altos al menos desde 2010, cuando entraron en vigor los actuales límites legales.
Además, las concentraciones de ozono subieron este año un 25% en relación a la media de los años anteriores a la pandemia de covid-19, cuando hubo “una contaminación por ozono bastante elevada”, según Ceballos.
“Durante la pandemia se redujo de forma muy importante por las restricciones de la movilidad y la reducción del tráfico motorizado. Desde el año 2022, estos niveles de ozono han vuelto a repuntar progresivamente hasta alcanzar en 2026 el máximo no solamente de los últimos años, sino incluso desde la entrada en vigor del vigente límite legal para la protección de la salud, en el año 2010”, resumió Ceballos.
CONTAMINANTE COMPLEJO
El O3 u ‘ozono malo’ suele aparecer en los meses de mayor radiación solar, por lo que suele estar vinculado a la primavera y el verano. Se trata del contaminante atmosférico que año tras año afecta a más población y territorio en España, y el más estrechamente ligado con el cambio climático por su relación con el sol.
Además, es un contaminante complejo que no tiene una fuente humana directa, sino que se forma en la superficie terrestre en presencia de radiación solar por la combinación de otros contaminantes denominados precursores, emitidos por el transporte (en especial, los vehículos diésel), las centrales termoeléctricas, ciertas actividades industriales, la ganadería intensiva o los vertederos.
Se trata de un contaminante secundario y típico en primavera y verano, cuando afecta a las áreas suburbanas y rurales influenciadas por la contaminación urbana e industrial.
El informe, que cumple su undécima edición anual, toma como referencia tres valores límite. Uno de ellos es la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que fija el objetivo a 100 microgramos de ozono por metro cúbico de aire en periodos de ocho horas, que no debe superarse durante más de tres días al año.
Otro se refiere al futuro objetivo legal de la UE de 120 microgramos de ozono por metro cúbico de aire en un trienio, el cual no debe rebasarse en periodos de ocho horas durante más de 18 días al año y debe alcanzarse antes de 2030.
Y el tercero alude al objetivo vigente de la UE de que no deben superarse los niveles de 120 microgramos de ozono por metro cúbico durante más de 25 días al año.
TERRITORIOS
Con el actual objetivo legal de la UE, alrededor de 8,6 millones de personas (un 17,4% del total) respiraron este año niveles superiores de ozono, es decir, uno de cada seis ciudadanos. Se trata de los datos más altos desde el trienio 2017-2019.
Respecto al objetivo legal de la UE para 2030, unos 16,9 millones de personas (un 34,3%) estuvieron expuestas a valores superiores de ozono en el trienio 2024-2026, la cifra más alta también desde 2019.
Si se tiene en cuenta el valor recomendado por la OMS (el más estricto de todos), el aire contaminado por ozono llegó a 48,4 millones de personas, el 98,6% de la población y la cantidad más elevada desde el trienio 2010-2012.
En 33 zonas, repartidas por Andalucía, Baleares, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana y Extremadura, se ha incumplido el vigente objetivo legal en el trienio 2024-2026 al excederlo en al menos una de las estaciones de medición ubicadas en su interior.
Un total de 53 zonas en 10 comunidades autónomas (las mencionadas anteriormente, además de Aragón y Murcia), donde residen unos 28 millones de habitantes, incumplieron el nuevo objetivo legal de la UE para 2030.
Durante 2026, Cataluña y la Comunidad de Madrid fueron los territorios con una mayor contaminación por ozono. La capital de España volvió a batir su récord histórico de este contaminante, mientras que la región catalana registró 124 superaciones del umbral de información, rebasando el umbral de alerta en Barcelona.
RECOMENDACIONES
Según Ecologistas en Acción, la contaminación por ozono debe abordarse como un problema sanitario de primer orden, pues causa cada año hasta 10.000 muertes en España, según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) y afecta a niños, mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades cardiorrespiratorias.
Durante este verano, el Instituto de Salud Carlos III estimó un exceso de 5.800 muertes por el calor.
Además, indicó que la información a la ciudadanía por parte de las administraciones públicas no es ni adecuada ni ajustada a la gravedad del problema. En 2026, Asturias, Cantabria, Extremadura y País Vasco no advirtieron a la población durante los episodios de ozono, como es preceptivo, mientras las demás comunidades afectadas difundieron avisos rutinarios por procedimientos no eficaces, según Ecologistas en Acción.
Esta organización también reclamó al Gobierno que apruebe un Plan Nacional de Ozono, después de seis años de estudios científicos preparatorios, mientras ocho comunidades carecen aún de planes autonómicos para reducir este contaminante por el incumplimiento desde 2010 de los vigentes objetivos legales, pese a las condenas recibidas por los tribunales.
Ecologistas en Acción también solicitó al Gobierno la transposición de la Directiva europea de calidad del aire antes del vencimiento del plazo legal para ello, el próximo 11 de diciembre.
Las principales vías de actuación para reducir la contaminación del aire por ozono son disminuir el tráfico motorizado, sustituir los disolventes orgánicos por agua, el ahorro energético, un despliegue ordenado de las energías renovables, las áreas de control de emisiones del mar Mediterráneo y el Atlántico Noreste, penalizar fiscalmente los vehículos diésel y la aviación, compostar los biorresiduos y una moratoria para las nuevas macrogranjas.
