El Principado pone en marcha el PIMA Eventos Adversos para reforzar la prevención de incendios y la autoprotección rural en Asturias.

Un plan para reforzar la prevención y la autoprotección rural
La Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias ha puesto en marcha el Plan de Impulso al Medio Ambiente (PIMA) Eventos Adversos, una iniciativa coordinada con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. El programa, vigente en el bienio 2026-2027, busca reforzar la prevención frente a los incendios forestales y mejorar la capacidad de autoprotección de las poblaciones rurales mediante conocimientos prácticos, capacidad de respuesta y procedimientos adaptados a su entorno.
El plan se articula en tres ejes: mejora de la información sobre prevención, autoprotección e interpretación del riesgo; sensibilización y capacitación de las comunidades rurales mediante talleres comarcales y jornadas prácticas; y elaboración de diagnósticos y planes de autoprotección en los pueblos, junto con la dotación de medios adecuados. Las actividades formativas y las actuaciones técnicas se desarrollarán a lo largo de este año y el próximo.
Talleres comarcales, jornadas prácticas y planes de autoprotección
En este marco, se impartirán diez talleres comarcales para explicar el comportamiento del fuego, la protección de viviendas y poblaciones y la interpretación del índice de riesgo de incendios forestales. Las sesiones contarán con especialistas, agentes del territorio y personal de Protección Civil.
Los talleres se completarán con jornadas prácticas en las que los vecinos revisarán accesos, caminos y puntos de agua, identificarán zonas seguras, reconocerán riesgos en las viviendas y observarán el uso básico de equipos de autoprotección.
De forma paralela, varios equipos técnicos elaborarán 60 diagnósticos y planes básicos de autoprotección, uno por cada población seleccionada. Los documentos incluirán cartografías, análisis de accesos, hidrantes y vegetación, recomendaciones preventivas y protocolos de actuación vecinal ante emergencias, elaborados con la participación de los habitantes. Toda la información se integrará en una plataforma digital.
Vulnerabilidad del territorio y marco estratégico autonómico
La iniciativa combina la gestión técnica del territorio con la capacitación ciudadana y la corresponsabilidad comunitaria frente al fuego. Asturias presenta una elevada vulnerabilidad por la dispersión de la población, la cercanía entre viviendas y masas forestales, el envejecimiento demográfico y la complejidad de los accesos en numerosos pueblos. Además, el cambio climático favorece condiciones más propicias para incendios de mayor intensidad y velocidad.
El plan busca promover un cambio en la comprensión del riesgo, en la gestión del entorno y en la coordinación comunitaria ante emergencias. El programa se integra en la Estrategia Integral de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales en Asturias, que orienta las políticas autonómicas de prevención, vigilancia, autoprotección y extinción.
Inversión y líneas de actuación de la consejería
El Gobierno de Asturias refuerza con esta actuación su compromiso con la protección de las personas, los pueblos y el patrimonio natural y cultural frente al creciente riesgo de incendios en la interfaz urbano-rural-forestal. La experiencia de los últimos años ha demostrado que los fuegos afectan no solo a masas arboladas, sino también a viviendas, hórreos, paneras, brañas, caminos tradicionales y ecosistemas de alto valor, por lo que la prevención es prioritaria para el Principado.
El programa se enmarca en los presupuestos de la consejería en materia de prevención y gestión de emergencias, estructurados en dos líneas:
- Cooperación local y gestión de emergencias, dotada con 72 millones, destinada a fortalecer el Servicio de Emergencias del Principado (SEPA), modernizar los sistemas de comunicación y apoyar a los ayuntamientos.
- Custodia del territorio y prevención de incendios, con 78 millones para impulsar, entre otras actuaciones, la nueva línea de ayudas directas para proteger la interfaz urbano-forestal de los pueblos y reforzar la prevención en el medio rural.
