Los análisis realizados entre 2022 y 2025 sitúan al 86,3% de las zonas de baño de Asturias con calidad excelente, mientras que un 8,21% obtiene la calificación de buena.

La calidad de las aguas de baño de ocho de cada diez playas asturianas cuenta con la calificación de excelente, según los análisis realizados entre 2022 y 2025. Los resultados de la última campaña, que continúan vigentes para esta temporada, confirman que el 86,3% de las zonas de baño presentan una calidad excelente, mientras que la calidad es buena en el 8,21%.
Seguimiento en 63 arenales de 19 concejos
El Laboratorio de Salud Pública, dependiente de la Consejería de Salud, recoge semanalmente las muestras durante la temporada estival y analiza los datos relacionados con el estado sanitario de las aguas, según ha informado el Gobierno asturiano a través de una nota de prensa.
El control se efectúa mediante la recogida de muestras en 73 puntos distribuidos en 63 arenales de 19 concejos. La serie de mediciones determina la calificación final anual que se adjudica a cada zona, de acuerdo con la normativa europea, que fija criterios homogéneos para todos los países.
Además, los datos obtenidos se integran en el Sistema de Información Nacional de Aguas de Baño Náyade, del Ministerio de Sanidad, accesible para la ciudadanía a través de internet, según ha informado el Gobierno asturiano a través de una nota de prensa.
Actualizaciones semanales durante el verano
Durante la temporada estival, Salud publica actualizaciones semanales con los resultados más recientes. Estos datos reflejan la situación concreta en el momento del muestreo, si bien la calidad del agua puede variar por factores como condiciones meteorológicas adversas o vertidos ocasionales.
El Principado señala que las autoridades locales tienen las siguientes competencias en relación con las playas: mantener la limpieza, higiene y salubridad de los arenales; informar mediante carteles de las características de la playa, las medidas de seguridad y la calificación sanitaria; y vigilar posibles puntos de vertido cercanos que puedan suponer riesgo de contaminación.
EUROPA PRESS
