La NASA lanza Artemis II el 1 de abril, la primera misión tripulada en rodear la Luna en más de 50 años, con una fase crítica de 50 minutos sin comunicación con la Tierra.

La NASA prepara el lanzamiento de la misión Artemis II, que llevará a cuatro astronautas al entorno de la Luna en el primer vuelo tripulado de este tipo desde el programa Apolo, hace más de medio siglo. Una de sus fases más críticas ocurrirá cuando la cápsula pase por el lado oculto del satélite y los tripulantes queden incomunicados con la Tierra durante aproximadamente 50 minutos.
El lanzamiento y la ventana de despegue
El cohete SLS con la cápsula Orion tiene previsto su despegue a partir del 1 de abril de 2026, dentro de una ventana de dos horas que abre a las 6:24 p.m., hora del este de Estados Unidos (4:24 p.m. en México). Antes de autorizar el lanzamiento, la agencia evaluará condiciones técnicas, meteorológicas y de tráfico espacial. La cobertura en vivo estará disponible en los canales oficiales de la NASA desde las primeras horas del día, con el inicio de las operaciones de carga de combustible.
Una tripulación histórica
La misión está integrada por cuatro astronautas e incluye por primera vez a una mujer y a una persona afroamericana en una expedición de este tipo alrededor de la Luna. El vuelo no contempla un alunizaje: la nave sobrevolará entre 6.000 y 9.000 kilómetros sobre la superficie lunar, rodeará el satélite y emprenderá el regreso a la Tierra. El objetivo principal es validar que la NASA puede transportar humanos de forma segura en misiones lunares de larga distancia.
Las fases del viaje
Durante los primeros días de vuelo, la tripulación orbitará la Tierra para verificar sistemas y equipos. Después, la nave iniciará su trayectoria hacia la Luna hasta entrar en su esfera de influencia gravitatoria, donde comenzará la maniobra orbital alrededor del satélite.
El momento más delicado llegará cuando la cápsula pase por detrás de la Luna. La interferencia del propio satélite cortará la comunicación con la Tierra durante cerca de 50 minutos, período en el que los astronautas deberán operar de forma autónoma y registrar datos e imágenes con tecnología más avanzada que la empleada en misiones anteriores.
Tras completar el sobrevuelo, la nave aprovechará la interacción gravitatoria entre la Tierra y la Luna para optimizar el consumo de combustible en el regreso. La duración total del viaje se estima en aproximadamente diez días.
El objetivo de largo plazo
Artemis II tiene como prioridad garantizar la seguridad de la tripulación y validar sistemas críticos para futuras expediciones. Los datos recopilados durante el vuelo servirán para planificar nuevas fases del programa, incluidas misiones de alunizaje y la posible construcción de bases en la superficie lunar.
La misión se desarrolla en un contexto de creciente competencia espacial, con otras potencias avanzando en sus propios programas para llegar a la Luna. La NASA, por su parte, mantiene planes para establecer una presencia sostenida en el satélite en los próximos años.
Con información de NotiPress.
