El verano 2026 aún sigue ofreciendo días de sol y playa en muchos lugares de España y también son noticias los casos de picaduras de insectos y medusas.

Alergólogos y farmacéuticos alertaron del aumento de las picaduras de insectos y medusas durante el verano y recordaron que algunas de ellas pueden desencadenar una anafilaxia, la reacción alérgica más grave, capaz de poner en peligro la vida del paciente en cuestión de minutos. Por ello, insistieron en extremar las medidas de prevención, reconocer los síntomas de alarma y disponer de adrenalina de rescate cuando haya sido prescrita por un especialista.
La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (Seicap) advirtió de que durante las vacaciones aumenta el riesgo de reacciones alérgicas debido al mayor tiempo que niños y adolescentes pasan al aire libre, especialmente en playas, piscinas y entornos rurales, donde se incrementa la exposición a medusas, avispas y abejas.
Los pediatras alergólogos subrayaron que las familias deben extremar las precauciones y llevar siempre la medicación indicada por el especialista para actuar en caso de reacción grave. Además, recordaron la importancia de conservar correctamente los autoinyectores de adrenalina, protegiéndolos de las altas temperaturas y de la exposición directa al sol.
Por su parte, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos señaló que «las picaduras de insectos constituyen un problema de salud pública no solo por las reacciones que pueden provocar, sino también por su capacidad para transmitir enfermedades». Así, insistió en que la prevención sigue siendo la medida más eficaz.
Entre las recomendaciones figuran utilizar repelentes autorizados, instalar mosquiteras, evitar perfumes intensos, vestir ropa que cubra buena parte del cuerpo y limitar la exposición al aire libre al amanecer y al anochecer, momentos de mayor actividad de muchos insectos.
REACCIONES GRAVES
La farmacéutica especializada en alergias Amapola Munuera recordó que las picaduras de himenópteros, como abejas y avispas, figuran entre las principales causas de anafilaxia.
«Ante la duda de si se trata o no de una anafilaxia y dada la seguridad de la medicación de rescate, existe la indicación de administración inmediata de adrenalina intramuscular. El principal riesgo es no ponerla a tiempo de salvar al paciente», advirtió. En la medida de lo posible los expertos recomiendan que esta administración sea realizada por personal sanitario, que controlará posteriormente las reacciones secundarias que provoca la adrenalina.
Según explicó, los principales signos de alarma de posible anafilaxis son la aparición de picor, enrojecimiento o inflamación acompañados de dificultad respiratoria, mareo, pérdida de conciencia o una caída brusca de la tensión arterial. Los especialistas recordaron que una reacción anafiláctica requiere asistencia médica urgente incluso después de administrar la adrenalina, ya que los síntomas pueden reaparecer o agravarse en poco tiempo.
CÓMO ACTUAR
En el caso de las picaduras de abejas y avispas, los farmacéuticos recomendaron retirar cuanto antes el aguijón, en el caso de la abeja, para evitar que siga liberando veneno y aplicar frío local para aliviar el dolor y la inflamación. Si la lesión se produce por el contacto con los tentáculos de medusa, aconsejaron retirar con cuidado los restos adheridos a la piel, lavar la zona con agua de mar y aplicar hielo de forma intermitente. También recuerdan que no debe utilizarse agua dulce, alcohol o amoniaco sobre la lesión.
La Seicap destacó asimismo la importancia de revisar periódicamente los autoinyectores de adrenalina. Aunque no necesitan refrigeración, deben mantenerse alejados del calor extremo y sustituirse si la solución deja de ser transparente e incolora.
Los expertos concluyeron que la combinación de prevención, rápida identificación de los síntomas y acceso inmediato a la adrenalina puede resultar decisiva para evitar complicaciones graves durante los meses de verano.
VELUTINAS Y MEDUSAS
La preocupación por las picaduras de himenópteros coincide con la expansión de la avispa velutina o avispa asiática en distintas zonas de España. Los especialistas recuerdan que, aunque la mayoría de las picaduras producen únicamente reacciones locales, esta especie puede desencadenar anafilaxias potencialmente mortales en personas alérgicas y cuadros graves cuando se producen ataques con múltiples picaduras
Este verano coincide además con un repunte de la presencia de las medusas conocidas como carabelas portuguesas en varias zonas del Cantábrico. Solo en las playas de San Sebastián se registraron unas 120 picaduras (en realidad contacto con sus tentáculos urticantes) en una sola jornada y Cruz Roja Cantabria informó de que ya ha atendido cerca de 900 casos este verano. Aunque la mayoría provocan lesiones leves, los especialistas recuerdan que pueden desencadenar reacciones alérgicas graves en personas sensibles, niños o mayores.
