Aquisgrán (Alemania), 1 mar (dpa) – Un alemán de 53 años confesó hoy que esparció un granulado cáustico para limpiar tuberías en parques infantiles para que los niños lo dejasen tranquilo.
El hombre admitió el hecho a través de su abogado al comenzar un juicio en su contra por intento de asesinato. Sin embargo, aseguró que no tenía la intención de herir o matar a nadie. Cuatro niños pequeños resultaron heridos.
El acusado desparramó la sustancia corrosiva en tres ocasiones en un parque de juegos ubicado frente al edificio en el que vivía y en dos casillas para viandantes cercanas. El hecho ocurrió a mediados del año pasado.
El hombre alegó que se sentía molestado por sus vecinos y por los niños que jugaban en el parque. Sostuvo que los pequeños gritaban a menudo su nombre y que su única intención era que lo dejaran en paz.
Un informe médico llegó a la conclusión de que el acusado sufre trastornos mentales. El tribunal deberá decidir si lo confina en un centro psiquiátrico penitenciario. La serie de ataques con el producto químico causó revuelo en Alemania. La Policía logró fotografiarlo in fraganti.