Santiago Abascal ha justificado su ausencia en el desfile militar de la Fiesta Nacional celebrado en Madrid y explicó que prefería estar en Ceuta porque la ciudad autónoma «sigue invadida» y «España no puede apartar la mirada hasta que no recupere plenamente la libertad».

En declaraciones en la ciudad autónoma junto al presidente del partido francés Reagrupamiento Nacional, Jordan Bardella, Abascal adujo que «es precisamente en las horas difíciles cuando se forjan las grandes alianzas políticas y cuando se demuestra la verdadera amistad».
Tras agradecer a Bardella acompañarle «en un momento tan especial, tan decisivo y tan difícil», Abascal presentó su visita a Ceuta como la prueba de que «los patriotas están comprometidos a defender su soberanía» y «colaboran entre ellos para ayudarse mutuamente», una «demostración del nuevo tiempo que se puede abrir» en Europa.
Abascal interpretó que la situación en Ceuta sigue siendo «completamente inaceptable» pese al desalojo de los migrantes de la playa, e insistió en su tesis de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es «un presidente corrupto que estaba al tanto de lo que podía ocurrir.» y «no hizo absolutamente nada para evitarlo».
El presidente de Vox reiteró que «todos los invasores deben ser expulsados de la ciudad» y «la frontera debe ser militarizada y reforzada estructuralmente con todos los recursos humanos y materiales que sean necesarios para garantizar que nada parecido vuelva a ocurrir nunca».
A preguntas de los periodistas sobre esa ausencia, Abascal abundó que, por un lado, él siempre evita «estar junto a Pedro Sánchez», y recordó que tampoco estuvo el pasado. Aunque le guste celebrar la Fiesta Nacional y admirar a las Fuerzas Armadas, deslizó que «no es el momento de hacerla en una tribuna llena de traidores» y que «en un día como hoy sólo podía estar en Ceuta».
«No podemos estar celebrando el Día Nacional tranquilamente en un contexto de invasión de una parte de nuestro territorio nacional», estableció, «como parte de una guerra híbrida y en un contexto en el que Marruecos reclamaba las plazas españolas de Ceuta y Melilla».
«REPATRIACIONES INMEDIATAS»
A otra pregunta, Abascal prometió cambiar «las legislaciones que haya que cambiar para que sean posibles esas repatriaciones inmediatas» y que todos los migrantes que cometan delitos o vivan en España «de las ayudas sociales que no alcanzan a los españoles», tendrán que volver a sus países.
El líder de Vox también contrapuso que el Gobierno, según él, «no tiene ninguna dificultad en las cargas policiales contra su propio pueblo» pero «es incapaz de defender nuestra frontera, o «mejor dicho, no tiene voluntad» de hacerlo.
Finalmente, respecto a la visita de los Reyes a Ceuta mañana y pasado, Abascal deseó que «pueda alentar a los ceutíes» y «darles esperanza», y dijo que se alegra mucho de que vaya a tener lugar porque, aunque le «habría gustado que esa visita se produjera antes, más vale tarde que nunca».
Bardella, por su parte, defendió «la seguridad de los españoles y la soberanía de España», y advirtió de que está en juego «el futuro de Europa si no retomamos urgentemente el control de nuestras fronteras».
También contrapuso «la ingenuidad migratoria de la izquierda», que «prefiere no ver los peligros», a la actitud de la primera ministra de Italia y correligionaria de Vox y Reagrupamiento Nacional, Giorgia Meloni, cuya suspensión temporal de la libre circulación con España defendió.
Por el contrario, denunció el líder de Reagrupamiento Nacional, el Gobierno de Pedro Sánchez «ha enviado la señal de que se pueden violar impunemente las fronteras de Europa».
