Estambul/Berlín, 7 mar (dpa) – El ministro de Relaciones Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, acusó ayer a Alemania de haberse convertido en refugio de seguidores del Partido de los Trabajadores de Kurdistán y de otro movimiento al que acusa por el fallido golpe de Estado de 2016.
El Gobierno turco está «preocupado porque Alemania se ha vuelto refugio de todos esos criminales», dijo el martes durante una visita a Berlín.
Cavusoglu señaló que 768 seguidores del predicador turco exiliado Fethullah Gulen -a quien Ankara acusa de orquestar el intento de golpe- han pedido asilo en Alemania y que 401 de ellos ya lo han obtenido.
Turquía se viene quejando desde hace tiempo de la supuesta actitud laxa de Alemania hacia el PKK, al cual Ankara, la Unión Europea y Estados Unidos consideran una organización terrorista. El grupo lucha desde hace décadas por un Estado independiente de Turquía.
En una reunión con su contraparte alemán, Sigmar Gabriel, Cavusoglu pidió además que se revocara la advertencia contra viajes de ciudadanos alemanes a Turquía.
«La última advertencia que vimos no refleja la realidad en Turquía y el estado de las relaciones bilaterales», argumentó.
Gabriel respondió que esa decisión depende de que mejore la situación de seguridad en ese país.