Múnich, 16 feb (dpa) – La Conferencia de Seguridad de Múnich, la cita anual de políticos y expertos en defensa, dio comienzo hoy en un contexto de numerosas crisis y conflictos en el que la política exterior de la Administración estadounidense de Donald Trump contribuye a generar mayor incertidumbre.
La ministra alemana de Defensa, Ursula von der Leyen, llamó a Trump a implicarse más en la ayuda al desarrollo y la reconstrucción. «También nuestros amigos estadounidenses tienen un compromiso valioso más allá del militar», dijo la política conservadora en la inauguración del evento.
Von der Leyen dijo que ve con preocupación «que algunos socios recortan los recursos para la diplomacia y la cooperación o para las Naciones Unidas». Trump ha anunciado la intención de disminuir considerablemente las contribuciones de Estados Unidos a la ONU y la ayuda al desarrollo.
Según la titular de la defensa alemana, las Fuerzas Armadas cumplen un factor esencial para afrontar las crisis y conflictos, pero al mismo tiempo no puede haber una división de trabajo en la que Estados Unidos sea solamente responsable del aspecto militar y la Unión Europea se encargue de las cuestiones humanitarias que le siguen.
También los europeos deberían esforzarse más, dijo Von der Leyen. Europa «puede poner más peso militar en la balanza», demandó la ministra alemana. «Aquellos que quieran deben poder avanzar sin ser bloqueados por algunos».
«La democracia y libertad (…) están en declive, están amenazadas», advirtió el presidente del encuentro, el embajador alemán Wolfgang Ischinger, al abrir las sesiones. «Las señales de advertencia están brillando al rojo vivo».
Cerca de medio millar de políticos, diplomáticos y militares se dan cita este fin de semana en Múnich, incluidos una veintena de jefes de Estado y de Gobierno y unos 80 titulares del Exterior y de Defensa para abordar los distintos conflictos que asolan el globo.
Durante los casi tres días que duren las sesiones, las relaciones trasatlánticas y el gasto en defensa de los países miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) también desempeñarán un papel más que destacado.
Al margen de la conferencia se reunirán hoy por primera vez en un año los titulares de Exterior de Alemania, Francia, Rusia y Ucrania para abordar la empantanada situación del conflicto entre el Gobierno de Ucrania y los separatistas prorrusos del este ucraniano. Según trascendió, entre las ideas que se evalúan está la de instalar en la región una misión de paz de las Naciones Unidas.
La Organización de Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) denunció el aumento de los enfrentamientos en la zona. «Nos volvemos a encontrar en un espiral de violencia», dijo a dpa el vicejefe de la misión de observadores de la organización, Alexander Hug. La semana pasada se contabilizó un 30 por ciento más de violaciones del cese de hostilidades con respecto a la semana anterior.