Sánchez evitó el viernes entrar en las críticas que realizaron, a puerta cerrada en el Consejo Europeo, algunos Estados miembros sobre la política migratoria que defiende España, y destacó como «un paso importante» que en las conclusiones de esta cumbre se reconozca a Ceuta y Melilla como fronteras terrestres entre Europa y África.

Así lo manifestó Sánchez en una rueda de prensa tras la segunda sesión del Consejo Europeo celebrado en Bruselas, en la que evitó entrar en polémicas ante las críticas de Estados miembros como Dinamarca, Polonia e Italia sobre la política migratoria.
Según ha podido saber Servimedia, estos países cargaron duramente, a puerta cerrada, contra la política migratoria de España y pidieron endurecer el texto de las conclusiones que establecen la posición comunitaria sobre política migratoria. Así, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y la italiana, Giorgia Meloni, entraron juntas a la cumbre e hicieron frente común contra Sánchez.
Ante las preguntas de los periodistas, el presidente del gobierno evitó el choque y matizó que no es que España vaya a «contracorriente» en política migratoria, asegurando que «hay otros muchos países que no lo llaman regularización, pero que están también reconociendo permisos de trabajo a muchos migrantes y en una cuantía muy semejante a la que pidió la regularización en nuestro país».
Sánchez pidió diferenciar a la primera ministra danesa del primer ministro de la República Checa, Andrej Babis, quien aseguró en unas declaraciones a los periodistas que «lo que está ocurriendo en España es que algunos políticos son capaces de sustituir a la población simplemente para mantenerse en sus cargos y seguir en el Gobierno. Eso no tiene nada que ver con nosotros».
Según el presidente, lo que dijo este primer ministro le «suena mucho» a lo que dice «la extrema derecha de Vox en España» y, por tanto, pidió no meter las críticas de otros países en el mismo saco. Así, aprovechó y señaló que por estas cosas España necesita un Gobierno progresista y defendió que «el pacto de migración y asilo que logramos bajo la Presidencia Española en la UE está funcionando».
CEUTA Y MELILLA
El jefe del Ejecutivo puso más énfasis en ensalzar el punto aprobado en las conclusiones aparte de la cuestión migratoria, como es el reconocimiento de Ceuta y Melilla como ciudades autónomas y fronteras terrestres entre Europa y África.
Según Sánchez, esto supone «un paso importante» y agradeció este reconocimiento por parte del resto de Estados miembro, así como el compromiso y la ayuda a lo largo de estos últimos meses de los Veintisiete. «Europa está hoy más presente de lo que nunca ha estado en Ceuta y Melilla, porque ambas ciudades también son Europa», defendió Sánchez.
El presidente también destacó el conflicto en Oriente Próximo, un tema que se trató en esta cumbre, para criticar que el mundo esté a máximos históricos en el precio del gasoil y de la gasolina. «Es a causa de una guerra ilegal, absolutamente innecesaria en Oriente Medio y el desorden que ha traído no solo a una zona ya de por sí muy compleja, muy inestable, sino como estamos viendo, al resto del mundo», continuó.
Así, recordó que esta guerra ha costado ya 100.000 millones de euros, «y no llevamos ni un año de guerra», clamó para destacar que España «tenía razón» cuando dijo ‘no’ a este conflicto «porque al final acaba pagándolo la gente de a pie».
«Ahora lo que importa es solucionar ese desastre cuanto antes y creo que hemos dado pasos importantes», recalcó para recordar que esta mañana el Congreso dio luz verde, a través de la Diputación Permanente, al real decreto ley para seguir extendiendo las ayudas a la ciudadanía y a las empresas ante la guerra en Oriente Próximo.
MARCO FINANCIERO
Por último, Sánchez también habló de la negociación de los Veintisiete respecto al marco financiero plurianual y fue muy contundente asegurando que «si vamos con estas cifras», las que propone Irlanda, «la señal que enviamos a los ciudadanos y grandes potencias es que no estamos preparados ni queremos competir en este mundo».
Así, señaló que «España defendió unos presupuestos ambiciosos para la agenda ambiciosa de desafíos comunes» y la propuesta de la Presidencia de Irlanda «nos parece claramente insuficiente» agregando que esta propuesta «está muy lejos de lo que necesita Europa y a años luz de los informes de Draghi y Letta», en alusión a los informes publicados en 2024, que marcan la hoja de ruta estratégica para relanzar la productividad, la competitividad y la integración de la Unión Europea frente a potencias como Estados Unidos y China
Sánchez recalcó que es «muy relevante la voz de España» porque «no vamos a pedir privilegios que puedan tener otros países, pero sí la responsabilidad de tener unos presupuestos acordes con el grado de ambición que necesita Europa», concluyó.
