Miles de personas han visitado la exposición Madre Asturias. De la España negra al arte de avanzada en Oviedo. Según el Principado unos 4.500 visitantes han disfrutado desde su inauguración en junio de la muestra organizada por la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Deporte en colaboración con Banco Sabadell y comisariada por Luis Feás, concluye, tras cuatro meses, con una respuesta de público que confirma el interés por una propuesta que invitaba a mirar Asturias, su identidad, sus clases populares y sus transformaciones sociales a través del arte.

Más de 2.000 personas recorrieron durante el primer mes la muestra, ubicada en la sala Sabadell Herrero. El proyecto fue concebido para reunir obras habitualmente dispersas y construir con ellas una mirada compartida sobre más de siglo y medio de historia cultural asturiana.
Madre Asturias ha reunido en un mismo espacio 59 obras de 37 artistas procedentes de 27 colecciones e instituciones públicas y privadas. El recorrido abarcaba 165 años de creación, desde Día de fiesta (1860), de Ignacio León y Escosura, hasta Mineros (2025), de Adrián Martínez González.
A través de ese amplio arco temporal, la exposición mostraba cómo Asturias ha ido cambiando y cómo sus artistas han interpretado esas transformaciones. El mundo rural, la minería, la industrialización, la emigración o los conflictos sociales se cruzaban con la evolución de los lenguajes artísticos, en una doble narración que explica la construcción de una imagen propia en la comunidad.
El público ha podido encontrarse con obras de figuras esenciales como Darío de Regoyos, Evaristo Valle, Nicanor Piñole, Ventura Álvarez Sala, Antón o Mariano Moré, junto con creadores contemporáneos y una destacada selección de cartelismo. La colaboración de museos, instituciones, ayuntamientos, colecciones privadas y fondos familiares ha permitido reunir piezas poco habituales en los circuitos expositivos y hacerlas dialogar dentro de un mismo relato.
Patrimonio público al alcance de la ciudadanía
Uno de los hitos de Madre Asturias ha sido la primera exhibición pública de Despedida a los novios en Monasterio de Hermo (1897), de Luis Álvarez Catalá, recientemente incorporada por el Gobierno de Asturias al patrimonio público. Su presencia en la exposición ha permitido compartir por primera vez con la ciudadanía una pieza de especial valor artístico, etnográfico y documental.
El cuadro, que representa una escena de despedida de novios en Monesteriu d’Ermu, en Cangas del Narcea, constituye además un valioso testimonio de los rituales sociales y de la vida cotidiana del medio rural asturiano de finales del siglo XIX. Su incorporación a Madre Asturias ha conectado el relato de la exposición con una de las líneas de trabajo de la consejería: recuperar patrimonio, conservarlo y hacerlo accesible para que pueda ser conocido y disfrutado por la ciudadanía.
La dimensión de la muestra ha sido posible gracias a préstamos de instituciones como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Museo de Bellas Artes de Asturias, el Museo Casa Natal de Jovellanos, el Muséu del Pueblu d’Asturies y el Museo Antón de Candás, además de las colecciones artísticas de Banco Sabadell y Banco Santander, ayuntamientos y coleccionistas particulares.
