Roma, 2 oct (dpa) – El ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, pidió hoy en Roma que se ejerza más presión sobre Rusia para que ponga fin al bloqueo de las exportaciones de cereales ucranianos a través del mar Negro.

«(Hay que velar para) que Europa se haga oír más en este tema y, en segundo lugar, para que los países del Sur Global también expresen sus intereses con mayor claridad», declaró el ministro tras mantener conversaciones en el Vaticano. «Creo que entonces habrá una oportunidad real de llegar a una solución», agregó.
El término «Sur Global» suele referirse a países de América Latina, África, Oriente Próximo y Oriente Medio, y Asia.
«El tiempo apremia, lamentablemente el hambre se acerca», comentó el ministro germano, quien explicó que el cereal corre el riesgo de echarse a perder. «Y no podemos permitir que eso ocurra», afirmó Wadephul.
«Sería otra catástrofe totalmente innecesaria. Y por eso no me cansaré de seguir trabajando en este tema», sostuvo. El ministro ya ha advertido en varias ocasiones del riesgo de hambrunas, por ejemplo en África o también en América Latina, si no se pone fin al bloqueo de los cereales.
El tema es «extremadamente urgente»
Wadephul se reunió por separado con el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin, el número dos del Vaticano, y con el responsable de Relaciones Exteriores, el arzobispo Paul Gallagher.
También en su conversación con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, el pasado sábado, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, había abordado el tema de las amenazas de hambrunas. Esa reunión no arrojó resultados tangibles.
El ministro alemán afirmó que el tema era «extremadamente urgente» y que, por ello, había sido objeto de las conversaciones con Parolin y Gallagher. Dijo que Gallagher había asegurado que apoyaba la iniciativa para poner fin al bloqueo y que seguiría abordando el tema en todas las conversaciones, incluso con Rusia. Wadephul destacó que esto era importante porque la voz del Vaticano se escuchaba.
A finales de agosto, en Moscú, Gallagher había exigido a Lavrov el inicio de «negociaciones auténticas» con apoyo internacional. Sin embargo, hasta la fecha han fracasado todos los intentos de mediación del Vaticano.
El papa León XIV volvió a pedir esta misma semana que se redoblen los esfuerzos internacionales para entablar conversaciones que pongan fin a la guerra. El Vaticano ha condenado la guerra de agresión contra Ucrania, pero intenta mantener el diálogo con Rusia.
Conversaciones con refugiados
Además, parte del viaje de Wadephul, de confesión evangélica, consistió en una visita a la organización cristiana de ayuda Sant’Egidio. Allí mantuvo conversaciones con refugiados —entre ellos, un médico de Etiopía— a quienes Sant’Egidio ayuda en su integración en Italia, por ejemplo, mediante cursos de idiomas.
«Por supuesto, las historias que hemos visto aquí son realmente conmovedoras». La organización permite a las personas vulnerables entrar legalmente en Italia y luego las acoge. «Para mí, eso es caridad puesta en práctica y me impresiona mucho», dijo Wadephul.
