La viceconsejera de Derechos Ciudadanos del Principado, Beatriz González Prieto, ha participado en Luarca en la inauguración del Aula de la Paz, un nuevo espacio permanente para la reflexión, el estudio y la promoción de iniciativas vinculadas a la cultura de paz y los derechos humanos. La apertura de este equipamiento ha marcado el inicio de la última jornada del Congreso Internacional El Derecho Humano a la Paz, un encuentro que concluirá con la aprobación de una declaración destinada a impulsar ante Naciones Unidas el reconocimiento de la paz como derecho humano.

Durante su intervención, González ha realizado un llamamiento a avanzar hacia un nuevo orden global basado en el diálogo, el respeto y la convivencia entre los pueblos. En este sentido, ha defendido que las diferencias deben entenderse como una riqueza y no como un motivo de confrontación.
“Hay que dejar de lado las banderas cuando no se utilizan para unir, sino para enfrentar. Frente a ellas, la bandera que tenemos que abrazar todos y todas es la bandera blanca de la paz”, ha afirmado.
La viceconsejera ha destacado la importancia de promover espacios de reflexión como el Aula de la Paz en un contexto internacional marcado por la inestabilidad y el cuestionamiento de los derechos humanos. Asimismo, ha recordado que los participantes en el congreso trabajan en una nueva propuesta para que la paz sea reconocida formalmente como un derecho humano por parte de Naciones Unidas.
“Hace veinte años ya se realizó un intento que no prosperó. Este es un nuevo esfuerzo para avanzar en esa dirección”, ha señalado González, quien ha advertido de que el contexto actual exige un compromiso renovado con la defensa de los derechos fundamentales.
González también ha expresado su preocupación por las nuevas formas de conflicto y por la utilización de las personas como instrumentos de presión política y geoestratégica. “Se utilizan las personas, no importa si mueren, no importa si pierden sus esperanzas en una playa”, ha lamentado.
Ante esta situación, ha defendido que la paz debe ocupar un lugar central en la acción institucional y en las políticas públicas. “El derecho a la paz tiene que ser una posición política; no puede quedar únicamente al albur de que la sociedad civil se organice”, ha manifestado. Asimismo, ha valorado positivamente que Asturias contribuya a impulsar este debate internacional. “Estamos encantados de que desde Asturias se alce la voz en favor de la paz”, ha añadido.
El director general de Agenda 2030, Juan Ponte, que también ha participado en el evento, ha subrayado que la paz va mucho más allá de la ausencia de violencia y requiere la construcción de sociedades justas, resilientes y cohesionadas. En su opinión, este objetivo exige instituciones sólidas y una apuesta decidida por los valores de la convivencia, la tolerancia y la cooperación. Por ello, ha defendido que la paz deje de concebirse como “una utopía lejana” para convertirse en un objetivo tangible que debe materializarse “aquí y ahora”.
