Wolfsburgo (Alemania), 18 sep (dpa) – Tras el cierre de la bolsa de este viernes, las acciones del fabricante de coches alemán Volkswagen dejarán de formar parte del EuroStoxx 50, uno de los índices bursátiles más importantes de Europa.

El factor decisivo para la composición del índice es, sobre todo, la clasificación de las empresas según su capitalización bursátil, es decir, el valor total de todas las acciones libremente negociables. Y la acción de Volkswagen ha perdido mucho valor debido a la crisis que atraviesa el mayor productor de automóviles de Europa.
Desde principios de año, la caída es de casi un 22 %, y en una perspectiva de cinco años alcanza incluso casi el 60 %, lo que ha hecho que Volkswagen se haya quedado rezagada en comparación con otras empresas.
En el lugar de Volkswagen se incorpora el fabricante finlandés de equipos de redes Nokia.
¿Qué consecuencias tiene la salida del EuroStoxx 50?
El hecho de que una empresa forme parte de un índice bursátil no tiene consecuencias concretas para su actividad. Sin embargo, cotizar en bolsa aporta prestigio y mayor visibilidad ante los inversores internacionales.
El EuroStoxx 50 agrupa las cotizaciones de 50 grandes empresas de la zona del euro y se considera uno de los principales barómetros bursátiles de Europa.
Los cambios en los índices son importantes sobre todo para los fondos indexados (ETF) que replican directamente y de forma exacta el EuroStoxx 50. Estos deben entonces reestructurar y reponderar sus carteras en consecuencia, lo que puede influir en las cotizaciones. Sin embargo, por lo general, los cambios en los índices no tienen consecuencias a largo plazo en las cotizaciones.
¿Qué opina Volkswagen al respecto?
La pertenencia a un índice no altera la solidez fundamental de la empresa, comunicó un portavoz del grupo, que añadió que con su cartera única de marcas y áreas de negocio sólidas, productos emblemáticos y su política de reparto de dividendos, la empresa sigue siendo atractiva para los inversores.
También añadió que con el plan de reestructuración aprobado a principios de septiembre, el grupo pretende, entre otras cosas, reducir costes, simplificar estructuras y aumentar la rentabilidad. Para 2030, el margen operativo debería situarse entre el ocho y el diez por ciento, dijo el portavoz.
La rápida aplicación de las medidas y la mejora sostenible de los resultados financieros deberían repercutir positivamente en las acciones de Volkswagen, de modo que se pueda volver a entrar en el índice a medio plazo, agregó el vocero. «Estamos trabajando para conseguirlo», sostuvo.
Por Julian Weber (dpa)
