Múnich, 4 sep (dpa) – Una parte de los feriantes de la Oktoberfest pretende boicotear el tradicional desfile por la Fiesta de la Cerveza de Múnich, en repudio ante exigencias de modificar figuras femeninas por estereotipos racistas y sexistas en sus atracciones.

«Ante el ataque debido a supuestos estereotipos racistas en la fachada de la atracción tradicional ‘Teufelsrad’, cancelamos por la presente nuestra participación», señala una carta de la asociación de feriantes y comerciantes de mercados.
La misiva, a la que tuvo acceso la agencia dpa, dirigida a la Concejalía de Economía de Múnich también habla de «medidas de censura» y «maquillaje forzado».
«Los feriantes se defienden contra la censura», añade la carta. «El diseño de la atracción forma parte de la competencia central del empresario como garante del riesgo económico».
Según indicaciones del presidente Patrick Arens, entre 60 y 70 atracciones de la «Wiesn», como es conocida la Oktoberfest por el lugar donde se celebra, están asociadas a su gremio. Esto representa solo una parte del total de los puestos.
El tradicional desfile
El tradicional desfile al que se refiere la carta siempre se realiza poco antes del comienzo de la Oktoberfest de Múnich. El alcalde —este año, por primera vez, Dominik Krause, de Los Verdes— y el director de la Wiesn presentan allí las novedades de la fiesta popular.
La atracción tradicional «Teufelsrad» había remodelado las figuras femeninas situadas sobre la entrada y las había vestido de forma más recatada, tras advertencias de la Oficina Municipal para la Igualdad. Una figura que antes llevaba únicamente bikini y una guirnalda de flores viste ahora vestido y zapatos.
«También se puede exagerar»
Mientras tanto, la propia ciudad cuestiona el sentido de esta exigencia. No solo el director de la «Wiesn», Christian Scharpf, anunció conversaciones con la Oficina para la Igualdad sobre una mayor «moderación», sino que también la segunda alcaldesa, Mona Fuchs, afirmó: «También se puede exagerar».
Según informaciones de los medios, el «Teufelsrad» no es la única atracción del popular festival de la cerveza a la que se le solicitó una remodelación.
