La semFYC actualiza el abordaje clínico de las enfermedades por calor ante las altas temperaturas, con especial atención al golpe de calor, los calambres y el agotamiento.

La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) actualizó el abordaje clínico de las enfermedades por calor en un momento marcado por las altas temperaturas, entre ellas, la erupción cutánea, los calambres, el edema, el síncope, el agotamiento o el golpe de calor para saber actuar a tiempo.
La semFYC publicó una actualización sobre las enfermedades por calor en el número de la revista ‘AMF-Actualización en Medicina de Familia’ que explica los mecanismos de identificación precoz, el diagnóstico diferencial y el manejo de estas patologías, cuya incidencia aumenta de forma significativa durante los episodios de temperaturas extremas.
El documento revisa el conjunto de procesos clínicos conocidos como enfermedades por calor (EPC), un espectro que abarca desde cuadros leves y autolimitados como la erupción cutánea, los calambres, el edema, el síncope por calor y cuadros moderados como el agotamiento por calor, hasta el golpe de calor, una emergencia médica potencialmente mortal que requiere una actuación inmediata.
Los autores del informe recordaron que las enfermedades por calor “constituyen un continuum clínico, por lo que reconocer sus primeras manifestaciones resulta clave para evitar la progresión hacia formas graves”.
En este sentido, insistieron en que la detección precoz y el cribado de personas especialmente vulnerables adquieren una importancia creciente en un contexto de incremento sostenido de las temperaturas asociado al cambio climático.
GRUPOS DE MAYOR RIESGO
La revisión pone el foco en los grupos de mayor riesgo. De hecho, la evidencia científica confirma que la edad superior a los 65 años constituye el principal factor de riesgo, hasta el punto de que el 96% de las muertes atribuibles al calor se producen en este grupo de población.
Según recoge el artículo, el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud registró 3.832 fallecimientos atribuibles al calor entre mayo y septiembre de 2025 —2.184 de los cuales en agosto—, y el 96% del total fueron en personas mayores de 65 años.
Además de la edad, los médicos de familia recordaron que el riesgo de sufrir una enfermedad por calor aumenta en personas con enfermedades crónicas, especialmente cardiovasculares, respiratorias, renales, diabetes u obesidad, en quienes toman determinados medicamentos que pueden dificultar la termorregulación o favorecer la deshidratación, como diuréticos, anticolinérgicos, antidepresivos, antipsicóticos, benzodiacepinas, betabloqueantes o calcioantagonistas.
Los especialistas de la semFYC también recordaron que el consumo de alcohol y otras sustancias estimulantes, como la cocaína o las anfetaminas, incrementa el riesgo de sufrir enfermedades por calor, al alterar los mecanismos de regulación de la temperatura corporal y favorecer la deshidratación.
RECOMENDACIONES
Del mismo modo, el uso de laxantes, especialmente cuando provoca pérdidas importantes de líquidos y electrolitos, puede aumentar la vulnerabilidad frente a las altas temperaturas.
También destacaron el riesgo significativo de las personas expuestas a condiciones ambientales o sociales desfavorables, como el trabajo al aire libre, la falta de aclimatación, el aislamiento social o residir en viviendas con escasa ventilación.
La actualización dedica un apartado específico a la prevención, subrayando que, en deportistas, la aclimatación progresiva al calor constituye la medida preventiva más eficaz. Los expertos recomendaron una exposición gradual al calor durante una o dos horas al día durante, al menos, una semana para favorecer la adaptación fisiológica del organismo.
Precisamente en personas mayores o especialmente vulnerables, debe acompañarse de medidas sencillas como permanecer en las estancias más frescas de la vivienda, favorecer la ventilación nocturna, bajar persianas durante las horas centrales del día y mantener una correcta hidratación.
