España ha ganado a Argentina la final del Mundial por un solo gol de diferencia. Gol marcado por Ferran Torres a los 106 minutos, haciendo justicia a una victoria incuestionable.

Una final marcada por la polémica arbitral
Argentina ha llegado a la final llena de polémicas arbitrales, que durarán tiempo sin que se entienda tanta desigualdad arbitral, con el VAR como protagonista en tantas jugadas tan difíciles de comprender.
Hoy se han anulado dos goles en los que no se ha hecho lo justo: parar y revisar.
Nico ha marcado un gol que nadie entiende por qué no se revisó por el VAR, como sí ocurrió con otras jugadas en las que se paralizó el partido para aclararlas. Creemos que el gol tenía que haberse revisado y no se ha aclarado nada. Ni se ha usado el VAR ni hemos visto al árbitro acudir al monitor, cuando la jugada debía ser revisada, ya que nadie hace falta sobre nadie. No ha habido contacto ni de Merino ni de Nico con ningún contrario y el árbitro tiene prisa para que Argentina saque la falta, eludiendo la responsabilidad de analizar la jugada mediante el VAR. Ha sido un gol claro.
Luego ha habido otro gol anulado a Ferran Torres, que tampoco se ha parado a demostrar por el VAR si ha sido legal o no la posición del delantero español cuando marcó. La imagen dejó muchas dudas que nadie ha querido revisar con detenimiento.
Un criterio disciplinario desigual
La reiteración de faltas es amonestación y doble tarjeta amarilla para Enzo Fernández, cuando ya tenía motivos para una segunda amarilla antes de ser castigado con la falta a Cubarsí, tras una entrada tan clara que le tiró por los aires.
Añadir que, en las faltas directas peligrosas a favor del equipo español, nunca la barrera ha estado colocada a la distancia reglamentaria, dando beneficio siempre a la selección de Argentina. La barrera de los jugadores se situaba solo a siete u ocho metros.
Argentina se pasó el partido haciendo empujones, agarrones y reiteración de faltas, y ha demostrado su inferioridad como equipo. No han sido sancionados con el reglamento en la mano. El defensa Nicolás Tagliafico se ha pasado el partido agarrando a Yamile en numerosas ocasiones y no ha sido ni una sola vez amonestado. El equipo argentino solo ha recibido cuatro tarjetas amarillas cuando ha pasado todo el partido haciendo faltas y más faltas, mereciendo ser sancionado. Mientras, el equipo español no ha tenido ni una tarjeta amarilla.
España fue infinitamente superior
Fíjense ustedes en la diferencia de una selección a otra. España ha pasado por encima de Argentina en juego y ocasiones de gol. La diferencia ha sido abismal, con más de veinte ocasiones de gol, mientras que los argentinos, con un juego tan sucio, apenas podían llegar a la portería española.
España ha sido la mejor, con un solo gol en contra en todo el Mundial, y hoy, en la final, ha sido infinitamente superior, dejando inédito a Messi, que necesitaba dos goles para ser máximo goleador de este Mundial.
Decía Mbappé que estaba seguro de que Messi, frente a España, marcaría goles. Vaya vista que tiene el francés. Ante España, Argentina desapareció del partido.
Entrenador Nacional de Fútbol
