La Junta de Accionistas de Indra abordará el martes la ratificación de Ángel Simón y Josep Maria Recasens como presidente y consejero delegado, cargos para los que fueron elegidos semanas atrás.

Ángel Simón fue nombrado presidente no ejecutivo el pasado 2 de abril, por mayoría del Consejo de Administración y a propuesta de la SEPI, un día después de que presentara su dimisión Ángel Escribano, como consecuencia de la crisis abierta en la compañía por el intento de compra de Escribano Mechanical and Engineering (EM&E), fabricante de defensa propiedad del propio Ángel Escribano y de su hermano Javier.
Antes de llegar a Indra, Simón fue consejero delegado de CriteriaCaixa entre enero de 2024 y abril de 2025, y anteriormente, fue presidente del grupo Agbar, entre otros cargos. Para su etapa en Indra ha sido elegido por cooptación con la condición de consejero ‘otro externo’. Simón también ha sido elegido presidente de la Comisión de Estrategia y de la Comisión Delegada Ejecutiva.
Los accionistas deberán pronunciarse también sobre la ratificación de Recasens, que fue elegido CEO por unanimidad del Consejo el pasado 26 de mayo, en sustitución de José Vicente de los Mozos.
Recasens era hasta ahora director global de Estrategia del Grupo Renault y de la filial del fabricante automovilístico francés, y ha sido elegido en Indra con la condición de consejero ejecutivo.
En el orden del día de la Junta de Indra también figura el nombramiento de Magdalena Jacoba Bertram López como consejera dominical, en representación de Amber Capital.
Bertram sustituye a Pablo Jiménez de Parga, que era hasta ahora quien representaba al fondo de Joseph Oughourlian en el máximo órgano de gobierno de Indra.
Jiménez de Parga presentó su dimisión y su relevo por una mujer contribuye a que la compañía alcance «los umbrales de presencia equilibrada de mujeres y hombres» en el consejo de administración recomendados por el Código de Buen Gobierno de las sociedades cotizadas y exigidos por la ley, según destacó Indra en un comunicado cuando anunció el relevo.
Los accionistas también tendrán que aprobar, entre otras cuestiones, la distribución prevista de dividendo, que para este ejercicio se ha fijado en 0,30 euros por acción con cargo a los beneficios de 2025, pagadero el 9 de julio de 2026. La junta se pronunciará además sobre diversas medidas relacionadas con la política de remuneraciones e incentivos a directivos.
