Stuttgart (Alemania), 23 jun (dpa) – El comportamiento de los alumnos en Alemania supone una carga cada vez mayor para el 46 % de los docentes, según se desprende de la encuesta «Barómetro Escolar» de la Fundación Robert Bosch.

Hace dos años, solo algo más de uno de cada tres docentes encuestados (el 35 %) lo percibía así.
En segundo lugar entre las mayores fuentes de estrés se encuentra la heterogeneidad en el aula, es decir, las grandes diferencias de rendimiento entre los alumnos. El 34 % de los encuestados lo considera una fuente de estrés, seguido de la elevada carga de trabajo y la falta de tiempo (27 %).
En la consulta se citan como ejemplos la falta de motivación y de ganas de aprender, problemas psicológicos, agresividad o problemas de concentración. Los expertos con experiencia en el ámbito educativo también mencionan la influencia de las redes sociales.
Desde el punto de vista de la Fundación Robert Bosch, las observaciones del profesorado coinciden con la percepción de los alumnos.
Otro estudio de la fundación, en el que se encuestó a alumnos y alumnas, ya había revelado en marzo un aumento del estrés psicológico entre los jóvenes. Esto podría repercutir en el comportamiento de los alumnos, afirmó Katharina Thoren, experta en educación de la Fundación Robert Bosch. Las guerras y las crisis en el mundo también podrían influir.
A pesar de las dificultades, a la gran mayoría de los encuestados les gusta ejercer su profesión. Según el estudio, el 83 % está satisfecho con su trabajo. Sin embargo, ante los problemas del día a día en el centro educativo, muchos consideran que su propia formación presenta carencias.
El 47 % afirma que necesitaría formación continua para tratar con alumnos con problemas psicológicos; incluso el 82 % desearía tener más conocimientos sobre cómo fomentar en los alumnos competencias como la empatía, el trabajo en equipo, la autonomía o el pensamiento crítico.
Posible solución: más psicólogos y trabajadores sociales
Sin embargo, la formación continua por sí sola no es suficiente, afirma Katharina Thoren, de la Fundación Robert Bosch. Los centros educativos necesitan urgentemente equipos multiprofesionales, es decir, trabajadores sociales, psicólogos escolares o especialistas en tecnologías de la información. «Para que los docentes puedan volver a concentrarse plenamente en lo que es su verdadera tarea: impartir una buena enseñanza», explica.
A través del Barómetro Escolar Alemán, la Fundación Robert Bosch lleva realizando desde 2019 encuestas representativas periódicas sobre la situación actual de los centros educativos en Alemania. Para la edición actual, el instituto de sondeos Forsa encuestó entre el 11 de noviembre y el 2 de diciembre de 2025 a un total de 1.547 docentes de centros de enseñanza general y de formación profesional. Según los datos, los resultados de la encuesta tienen un margen de error del tres por ciento.
