La secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela, ha planteado que la Unión Europea deberías revaluar su rumbo en un escenario marcado por políticas migratorias más duras y más desplazamientos forzosos.

La secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela, llamó este jueves a la Unión Europea a hacer “una reflexión” sobre si quiere seguir siendo el territorio de “la justicia social”, en un contexto internacional marcado por el endurecimiento de las políticas migratorias y el aumento de los desplazamientos forzosos.
Así se puso de manifiesto en el acto ‘Enfocando un Refugio para la Paz’ celebrado en Madrid y organizado por Accem en el marco del Día Mundial de las Personas Refugiadas, que se conmemora el próximo sábado. Cancela dijo que “estamos ante una época de exclusión y expulsión de personas que no se consideran dignas de compartir el proyecto europeo común”.
En el acto intervinieron representantes institucionales y del tercer sector, que analizaron los retos del sistema de acogida y el impacto del nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo. En concreto, el Gobierno reivindicó una aplicación “garantista” del pacto, pese a la “incertidumbre” expresada por entidades sociales como Accem.
En el coloquio de la jornada, la directora general de Atención Humanitaria y Sistema de Acogida de Protección Internacional, Paloma Favieres, destacó la fortaleza del sistema de acogida, el cual “no descansa porque los conflictos no descansan”.
Además, aseguró que “tiene desafíos para su implementación”, pero que el Gobierno pone el foco en una aplicación “garantista”, teniendo en cuenta “la detección y el mejor tratamiento de las situaciones de vulnerabilidad de las personas que llegan”
Sobre esto, el director general de Accem, Enrique Barbero, señaló la “incertidumbre” de las organizaciones sociales ante el pacto europeo, pese a que asegura que, por el momento, “las garantías por parte del Gobierno no están en entredicho”.
Barbero destacó la importancia de la cooperación entre ONG y administraciones, con ejemplos de éxito como el programa de reasentamiento, en colaboración con Acnur, para traer a España de forma segura a personas refugiadas, en colaboración con empresas, para que lleguen con un trabajo y más capacidad de autonomía e integración.
CONTEXTO INTERNACIONAL
Por su parte, Cancela aseveró que España defiende la primacía de los derechos humanos, “ante un panorama internacional en el que van ganando terreno políticas restrictivas con la migración”.
La subdirectora general de Accem, Clara Collado, señaló que “el derecho a vivir en paz, con dignidad, seguridad y oportunidades de reconstruir su futuro, aún está lejos para millones de personas”.
La responsable de la Unidad de Protección de la Oficina de Acnur en España, Marta García, apuntó que el mayor peso de la acogida lo tienen los países limítrofes a los conflictos, que acogen el 66% de las personas refugiadas. Asimismo, señaló que las cifras de desplazamientos son tales que “las soluciones duraderas son cada vez más difíciles” de alcanzar: “Miles de refugiados viven en una situación de desplazamiento crónico”.
Por otra parte, el director de Inclusión Social de Cruz Roja Española, José Javier Sánchez, defendió que el tercer sector no puede caer en el pesimismo. “Tenemos que defender lo que hacemos en el día a día”, dijo, y dar “ese abrazo” a las personas que llegan, atendiendo sus necesidades, pero también desarrollando itinerarios de integración que culminen en una vida autónoma para las personas refugiadas.
