La Guardia Civil detectó en Oviedo a un aspirante que utilizaba una microcámara, un pinganillo y un teléfono móvil durante un examen para recuperar el permiso de conducir.

– GUARDIA CIVIL
Efectivos del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) pertenecientes a la Unidad de Investigación de Seguridad Vial (UNIS), sorprendieron el 11 de mayo ‘in fraganti’ a un varón de 54 años y vecino de Oviedo utilizando un dispositivo de intercomunicación no autorizado durante la realización de la prueba teórica para la recuperación del permiso de conducción por pérdida de vigencia.
Los hechos ocurrieron durante la mañana, durante el desarrollo de los exámenes realizados en el aula de la Jefatura Provincial de Tráfico de la capital.
El aspirante se encontraba realizando la prueba para la recuperación del permiso tras haber perdido su vigencia. El análisis conductual y ciertos indicios en la vestimenta levantaron las sospechas de los efectivos del GIAT presentes en las pruebas.
Ocultaba una microcámara, un móvil y un pinganillo
Con el fin de no interferir en el desarrollo del examen del resto de los aspirantes y para preservar la intimidad de la persona, los agentes optaron por esperar a que finalizara el ejercicio para llevar a cabo la actuación.
Tras ser identificado y realizar una inspección superficial, los agentes comprobaron que el aspirante utilizaba un método de ocultación minuciosamente preparado.
Bajo una peluca adherida a una funda de tela a modo de gorro, ocultaba el siguiente material técnico: una microcámara de cable flexible, un módulo transmisor y un teléfono móvil inteligente (smartphone) que funcionaba como receptor y enlace de datos con el exterior.
Asimismo, utilizaba un microauricular (pinganillo) insertado en el pabellón auditivo que, conectado a un módulo de comunicación oculto en su camiseta, le permitía recibir las respuestas del examen en tiempo real. Se da la circunstancia de que el aspirante, aunque poseía competencia oral, presentaba dificultades en la comprensión lectora de la lengua española.
Se enfrenta a una sanción de 500 euros
Este tipo de conductas están tipificadas como una infracción muy grave en la vigente Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. Las consecuencias derivadas de esta actuación es que el infractor se enfrenta a una sanción de 500 euros.
Además, el resultado de la prueba ha sido declarado ‘no apto’ de forma inmediata. Asimismo, la normativa establece la imposibilidad de presentarse a nuevas pruebas para la obtención o recuperación del permiso de conducir en un plazo de seis meses.
Desde el 1 de marzo de 2024 hasta la actualidad, el GIAT –grupo especializado que, entre otras misiones, se encarga de la investigación del uso de tecnología para cometer ilícitos administrativos relacionados con la seguridad vial– ha intervenido un total de 20 dispositivos de intercomunicación no autorizados empleados en diferentes exámenes para la obtención y recuperación de permisos y otras autorizaciones para conducir.
Este balance es el resultado de la estrecha colaboración técnica y operativa entre la Jefatura Provincial de Tráfico de Asturias y el Sector de Tráfico de la Guardia Civil de Asturias.
EUROPA PRESS
