La Dirección General de Tráfico ha iniciado este lunes en España una campaña especial de vigilancia de la velocidad que se prolongará hasta el domingo para reforzar los controles en carretera.

La campaña será realizada por agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, así como policías locales y autonómicas que se sumen a ella. Es una iniciativa desarrollada en el ámbito europeo por la asociación RoadPol (European Roads Policing Network), de manera que la vigilancia no solo se llevará a cabo en España, sino en todos los países adheridos a esta entidad.
La presencia de controles en esta semana se anunciará a través de los paneles de mensaje variable o de señalización vertical circunstancial.
“Durante estos días se reforzará la vigilancia en todo tipo de vías urbanas e interurbanas y a cualquier hora del día, especialmente en los tramos donde la velocidad tiene una mayor incidencia en la siniestralidad”, según Juanjo Arriola, subdirector general de Movilidad y Tecnología de la DGT.
Arriola recordó la importancia de “respetar los límites de velocidad en todas las circunstancias, de manera especial en aquellos entornos en los que conviven usuarios vulnerables, como peatones y ciclistas”.
“RESPONSABILIDAD”
La velocidad inadecuada es el tercer factor concurrente más habitual en los siniestros de tráfico y está presente en más de un 20% de los casos con víctimas mortales, según la DGT.
“En el año 2024 se registraron en España 307 siniestros mortales en los que el exceso de velocidad tuvo una incidencia determinante, lo que supone un incremento del 5,5% con respecto al año 2023”, apuntó Arriola.
Además, Arriola destacó que en la última campaña de vigilancia y control de la velocidad llevada a cabo por la DGT -del 4 al 10 de agosto de 20225- se registraron “los niveles más elevados de incumplimiento de los límites de las últimas siete de campañas realizadas hasta el momento y ello tanto en vías urbanas como en interurbanas”.
“Reducir la velocidad salva vidas. Por ello, desde la DGT pedimos responsabilidad a todos los conductores para, de manera conjunta, mejorar la seguridad vial”, apostilló Arriola.
RADARES
Además de campañas periódicas, la DGT utiliza otras herramientas de control de velocidad, como los radares fijos, los radares móviles o el control aéreo desde helicópteros. “El objetivo de estos puntos de control es contribuir a la reducción del número de siniestros mortales y heridos graves”, según Tráfico.
España tuvo su primer plan de radares fijos en 2005. Estos y otras medidas han ayudado a reducir el número de víctimas mortales en un 75% desde entonces.
El pasado febrero entraron en funcionamiento 33 nuevos radares (20 fijos y 13 de tramo) en carreteras de once comunidades autónomas.
Los avances tecnológicos también ayudan al control de la velocidad. Desde 2024, todos los vehículos de nueva matriculación incorporan sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS, por sus siglas en inglés), entre ellos el Asistente Inteligente de Velocidad (ISA, en inglés), que muestra al conductor el límite fijado en la vía para ayudarle a conocerlo y respetarlo.
VELOCIDAD Y SINIESTRALIDAD
Los datos confirman la relación entre velocidad y riesgo de siniestralidad: el conductor dispone de menos tiempo para reaccionar ante un imprevisto, la distancia de frenado se amplía y el campo visual se estrecha.
Un aumento de la velocidad en 10 km/h duplica la probabilidad de sufrir un siniestro mortal, mientras que una disminución de solo un kilómetro por hora podría evitar más de 2.200 fallecidos al año en Europa, según el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC, por sus siglas en inglés).
Además de incrementar el riesgo, también se agravan las consecuencias de los siniestros. A mayor velocidad, mayor gravedad de las lesiones, con consecuencias especialmente graves en los usuarios vulnerables: a partir de 80 km/h es prácticamente imposible que un peatón sobreviva a un atropello, mientras que a 30 km/h el riesgo de muerte se reduce a un 5%.
Respetar los límites de velocidad es una de las medidas más eficaces para reducir la siniestralidad, pero el exceso de velocidad continúa siendo un comportamiento extendido.
Según datos de la DGT en mediciones en condiciones de flujo libre, cuando los conductores tienen libertad para elegir su velocidad, alrededor del 60% de estos circula por encima de los límites establecidos en carreteras convencionales, casi el 50% en zonas urbanas y algo menos del 40% en autovías.
