El Ayuntamiento de Corvera abonó sus facturas en una media de 25 días en el último trimestre, según el informe municipal sobre cumplimiento de la Ley de Morosidad. El importe total de pagos ascendió a 2.638.698 euros.

El Ayuntamiento de Corvera ha situado el periodo medio de pago a proveedores en 25 días, según el último informe del área económica municipal sobre el cumplimiento de la Ley de Morosidad. El dato refleja la solvencia del consistorio y su compromiso con el tejido empresarial, el comercio local y los proveedores.
Según el informe, el consistorio ha gestionado un total de 921 pagos correspondientes a gastos en bienes corrientes y servicios, que suman 1.807.000 euros. Dentro de este apartado destacan 24 pagos en arrendamientos y cánones por valor de 19.150 euros; 30 pagos en reparación, mantenimiento y conservación que alcanzan los 167.000 euros, y 532 pagos en materiales, suministros y otros conceptos, con un importe de 621.000 euros. A estas cifras se suman 55 pagos en inversiones reales por un total de 825.000 euros y 10 pagos derivados de operaciones comerciales que ascienden a 5.782 euros. El importe total de pagos realizados en el trimestre ha ascendido a 2.638.698 euros.
«Ser un ayuntamiento cumplidor nos da prestigio»
El alcalde de Corvera, Iván Fernández, ha señalado que estos datos evidencian una «fortaleza económica asentada en varios pilares fundamentales, entre los que destacan una gestión presupuestaria eficiente, un alto grado de ejecución de los proyectos e inversiones municipales y la generación de superávit, que se traduce en planes de inversión destinados a seguir mejorando los barrios y pueblos del concejo».
El cumplimiento de los plazos de pago a proveedores se ha convertido, a juicio del regidor, en un elemento clave para reforzar la confianza de las empresas en el ayuntamiento. «Ser un ayuntamiento cumplidor y pagador nos da prestigio y hace que las empresas y proveedores presenten ofertas más ventajosas», ha destacado Fernández.
El alcalde ha recordado la situación que encontró la actual corporación al inicio de su mandato: «Cuando llegamos, nos encontramos un ayuntamiento con una deuda de más de tres millones de euros, con unos presupuestos prorrogados y que fueron anulados posteriormente por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias, y 800.000 euros de facturas sin pagar». Frente a ese escenario, ha subrayado que la gestión actual ha permitido sanear las cuentas municipales y establecer una dinámica económica sólida que «revierte directamente en la mejora de vida de la ciudadanía a través de inversiones y servicios públicos de mayor calidad».
