Las focas mueven activamente sus bigotes para mejorar su percepción sensorial y seguir con precisión las estelas que dejan sus presas bajo el agua.

Esa es la conclusión de un estudio realizado por cinco investigadores de instituciones de Países Bajos y publicado en la revista ‘npj Flexible Electronics’.
Las focas son mamíferos marinos carnívoros muy bien adaptados para cazar peces bajo el agua, donde la visibilidad es escasa. En estas condiciones, dependen de sus bigotes, altamente sensibles, para detectar los pequeños movimientos del agua que dejan los peces al nadar.
Al igual que las ratas y los gatos, las focas también mueven sus bigotes de un lado a otro, pero durante mucho tiempo no se comprendió la utilidad de este movimiento.
Chinmay Gupta y Ajay Kottapalli, de la Universidad de Groninga, desarrollaron un sistema de músculos artificiales con actuadores blandos que imita el movimiento de los bigotes de las focas.
ROBOTS TERRESTRES
Este sistema permite un control preciso del movimiento y la rigidez de los bigotes, lo que les ayuda a estudiar cómo influye el movimiento en la percepción sensorial.
Descubrieron que, al extender los bigotes, estos se vuelven más sensibles, pero requieren un esfuerzo muscular activo. Para equilibrar la sensibilidad y el gasto energético, las focas mantienen los bigotes retraídos y los mueven rítmicamente para detectar vibraciones sutiles del agua.
En el futuro, Kottapalli y su equipo planean extender este método de detección a robots terrestres. Al integrar una serie de sensores similares a bigotes, parecidos a los que se encuentran en el hocico de un animal, los robots podrían detectar objetos cercanos y percibir el flujo de aire.
Esta detección táctil les permitiría navegar en espacios reducidos, operar en condiciones de baja visibilidad y explorar entornos complejos donde las cámaras por sí solas no serían suficientes.
