Vaya partidos que hace el brasileño. Se puede hablar de un jugador que levanta pasiones, divididas por su enorme talento y por su carácter.

Decisivo pese a las críticas
Fue decisivo frente al Benfica y frente al Manchester, pero frente al Manchester, en el partido de ida, falló un penalti y fue injustamente criticado, echándole la culpa de todo pese a ganar. Menos mal que se ganó por tres a cero.
En el partido de vuelta, volvió a ser el mejor. En el primer gol, primero desbordó por velocidad a su par; hay que ver qué sprint ha echado, sacando metros de ventaja y todo el jugadón que ha hecho, más el tiro final, que lo ha interceptado Bernardo Silva con la mano, provocando un justo penalti y tarjeta roja, dejando a su equipo con diez jugadores.
Personalidad para asumir la responsabilidad
Y llega el lanzamiento y, ante el asombro de todos, lo tira él. Hay que tener muchas narices y ser tan valiente, porque después de tantas críticas por fallar uno en el partido de ida, él decide volver a tirarlo y marca. Hay que imaginarse lo que pasaría si lo vuelve a fallar. Vaya nervios de la afición.
Gestión del esfuerzo y lectura del partido
Y llegó el segundo tiempo y yo le he visto humano, porque muchas veces caminaba por el campo para recuperar tras los grandes esfuerzos anaeróbicos, y Arbeloa, gran acierto, no lo sustituye, porque cuántos entrenadores hacen lo contrario, quitando delanteros que todavía pueden volver a marcar.
Y efectivamente, en el descuento marcó dos: uno justamente anulado por muy poco y el otro apareciendo desde atrás… aquí se mide la categoría de un jugador, desaparecido detrás del contrario, para desmarcarse desde atrás y marcar el gol de la victoria.
Talento y carácter
Es injusto criticar su valía. Juega bien y mucho cuando le das confianza. Pero es discutido. Es muy difícil cambiar el carácter de las personas.
Análisis de Helio del Busto – Entrenador Nacional de Fútbol
