El Cermi advierte de que las personas con discapacidad necesitan empleos dignos, con derechos y condiciones equiparables al resto de trabajadores.

El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) alertó este viernes de que a las personas con discapacidad no les basta con tener un empleo, sino que este ha de ser decente, con plenos derechos y en condiciones de trabajo dignas, equiparables a las del resto de la población trabajadora, sin tratos desfavorables ni castigos por razón de discapacidad.
Así lo expresó el presidente del Cermi, Luis Cayo Pérez Bueno, durante su intervención en el XI Congreso de UTO-UGT, el sindicato mayoritario de la ONCE, que se celebra este fin de semana en Punta Umbría, Huelva.
En su intervención ante las 1.200 personas asistentes, en la apertura del plenario, el presidente del Cermi subrayó que las personas con discapacidad, que históricamente han estado sistémica y estructuralmente excluidas del bien básico del empleo, y que ahora comienzan a acceder a él de forma todavía muy tímida, ya no aspiran únicamente a tener un trabajo. “El empleo tiene que ser decente, en plenitud, sin exclusiones ni discriminaciones”, enfatizó.
Asimismo, destacó el papel fundamental de los sindicatos, como es el caso de UTO-UGT —la mayor organización sindical de personas trabajadoras con discapacidad en el mundo—, en la promoción y defensa de los derechos laborales de este grupo social. A su juicio, los sindicatos son agentes clave para garantizar el empleo decente y deben abrirse plenamente a la diversidad de la fuerza laboral, asumiendo con convicción la equiparación efectiva de las personas con discapacidad en todos los ámbitos laborales.
En su discurso, el presidente del Cermi también alertó de las dificultades actuales del sistema de derechos humanos y de un modelo laboral decente. “Las personas con discapacidad hemos llegado tarde a los derechos humanos, y cuando lo hacemos, el sistema parece estar en regresión, a punto de resquebrajarse. Hemos llegado tarde al empleo, y cuando empezamos a acceder, lentamente, surgen amenazas para un modelo laboral respetuoso con los derechos”, señaló.
Por ello, defendió la necesidad de reforzar la alianza entre sindicatos y movimientos sociales, como el de la discapacidad, para trabajar de forma coordinada, compartir agendas y defender conjuntamente la presencia, la participación y el progreso de las personas con discapacidad.
