Leverkusen, 12 mar (dpa) – A Simon Rolfes le encantaría ver algún día a Kai Havertz nuevamente con la camiseta del Bayer Leverkusen. «Cada vez que hablamos, indago un poco», dijo el director deportivo del club en los pasillos del BayArena, entre risas.

El futbolista de la selección alemana que juega en el Arsenal dejó claro previamente cuánto daño puede hacerle a su antiguo amor, convirtiéndose en el gran aguafiestas en el partido de ida de los octavos de final de la Champions League contra el líder de la liga inglesa.
Con un polémico penal convertido poco antes del final evitó la sorpresiva victoria del Leverkusen y selló el 1-1 final. «Trabajé durante años para estar en momentos como este», explicó Havertz al canal DAZN. «Por eso, naturalmente, estoy contento».
«Trashtalk» con Andrich
El jugador, de 26 años, viene de atravesar una etapa difícil marcada por varias lesiones. Ahora quiere volver a liderar a los ‘Gunners’ y ser un jugador clave para Alemania en el Mundial que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México entre junio y julio.
En su regreso a Leverkusen, Havertz también fue protagonista después del partido, que tuvo un final agitado. En el círculo central protagonizó un cruce verbal con el capitán del Leverkusen, Robert Andrich.
Con las palabras «trashtalk normal» (insultos habituales del deporte) y una sonrisa, el autor del gol para el Leverkusen describió la situación.
Tanto Andrich como Rolfes y el entrenador Kasper Hjulmand consideraron que el penal a favor del Arsenal fue una decisión equivocada del árbitro del partido, Umut Meler.
Tres partidos de alto nivel en una semana
Sin embargo, el equipo de Leverkusen no tiene mucho tiempo para quedarse lamentándose. El sábado enfrentarán al Bayern Múnich en la Bundesliga, donde el Leverkusen vuelve a acudir como tapado, no solo por el contundente 6-1 de los bávaros en la Champions en Bérgamo.
Sin embargo, el duelo ante el sólido líder del campeonato alemán no es un partido como para regalar, ya que el equipo necesita urgentemente puntos en la pelea por volver a clasificarse a la Champions League.
El martes ya se disputará el partido de vuelta en Londres. «Tres partidos de este nivel en tan poco tiempo creo que nunca me había tocado», dijo Andrich. «Para eso estamos».
A pesar del empate tardío, él y sus compañeros viajarán a Inglaterra con mucha confianza en sus propias fuerzas. «Vimos que podemos ganarle al Arsenal y que podemos competirles de igual a igual», señaló Andrich. «Vamos allí para pasar de ronda. Si no, ni siquiera haría falta viajar». También Hjulmand afirmó: «¡Hay posibilidades!».
El Leverkusen concedió muy pocas ocasiones a la potente ofensiva de los Gunners, que antes habían ganado sus ocho partidos de Champions League esta temporada. Tras el 1-0 de Andrich, los renanos estuvieron durante mucho tiempo cerca de la victoria. Pero entonces apareció Havertz.
Rolfes: «Kai reúne muchas facetas como futbolista»
«Creo que ya he pateado algún que otro penal en ese arco, así que conozco esa sensación», comentó el atacante alemán, que llegó al Bayer Leverkusen con apenas diez años y conoce muy bien el ambiente del BayArena.
Rolfes le elogió: «Kai reúne muchas facetas como futbolista. Eso es lo que lo hace tan fuerte». Y agregó: «También en lo personal: siempre fue una persona muy sencilla, un ejemplo dentro del equipo, pese al estatus excepcional que ya tenía con nosotros».
Para cerrar su regreso, tan exitoso para él como doloroso para el Leverkusen, Havertz posó rápidamente para una foto con un fan. Luego se despidió, al menos hasta el martes.
Por Thomas Esser (dpa)
