El presidente del Principado ha trasladado su reconocimiento a los equipos que intervinieron en los incendios de agosto y ha destacado la coordinación que permitió proteger a la población en uno de los episodios más complejos registrados en Asturias.

Reconocimiento institucional a los equipos de emergencia
El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha recibido a una representación de los organismos que participaron en la lucha contra los incendios forestales de agosto y ha agradecido la labor conjunta desarrollada para garantizar la seguridad de la población en los momentos más críticos. Ha subrayado que los equipos fueron más allá de sus obligaciones y que su entrega resultó determinante.
En el encuentro han participado miembros de Bomberos de Asturias, la Guardería de Medio Ambiente, la Unidad Militar de Emergencias, la Guardia Civil, Protección Civil, empresas forestales, Cruz Roja, el Servicio de Atención Médica Urgente y unidades especializadas del Ministerio para la Transición Ecológica.
La respuesta coordinada permitió afrontar uno de los episodios de fuego más complejos de las últimas décadas en Asturias. El operativo contó con el apoyo de comunidades como Navarra y Castilla‑La Mancha, además de equipos de Grecia y Andorra, que aportaron personal y recursos adicionales.
Compromiso del Principado con la prevención
Barbón ha señalado que los incendios de agosto no fueron un suceso fortuito y ha vinculado su gravedad a la amenaza del cambio climático. Ha insistido en que el mejor reconocimiento a los equipos es reforzar la prevención y ha recordado que la lucha contra el fuego es una prioridad estratégica para el Gobierno de Asturias, con la implicación de las consejerías de Gestión de Emergencias y Medio Rural.
El presupuesto autonómico reserva cien millones para medidas de prevención y extinción, incluidos 47 millones destinados a reforzar el Servicio de Emergencias con 600 personas operativas durante todo el año, modernizar comunicaciones y renovar vehículos.
Otros cinco millones se dirigirán a ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes para fortalecer la defensa de la interfaz urbano‑forestal mediante desbroces, tratamientos selvícolas, franjas de protección, mantenimiento de cortafuegos y mejora de puntos de agua.
Planes en marcha y participación del territorio
Dentro de esta estrategia, el Principado moviliza cerca de 28 millones para el plan de prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales del bienio 2025‑2026, con actuaciones que combinan prevención activa, refuerzo de la vigilancia y mejora de la capacidad de respuesta.
Asimismo, se destinan 13 millones a la consolidación del cuerpo de agentes del Medio Natural, cuya labor resulta esencial para la vigilancia preventiva, la custodia del paisaje y el apoyo operativo en zonas de difícil acceso.
Con el fin de implicar a las comunidades rurales, se ha puesto en marcha un programa específico para la protección de los pueblos que incluye talleres, jornadas prácticas y la elaboración de diagnósticos y planes básicos en 60 localidades, con el objetivo de mejorar el conocimiento sobre el comportamiento del fuego y las medidas de autoprotección.
El Plan de Incendios Forestales del Principado se encuentra en revisión para agilizar los protocolos de respuesta rápida, fortalecer la cooperación entre territorios y facilitar la anticipación ante episodios de riesgo extremo.
