El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha señalado que los mejores años del turismo en Asturias aún están por llegar. Con esta afirmación ha resumido el potencial del sector y la solidez del modelo turístico de la comunidad, definido como sostenible y de calidad, durante su intervención en el acto institucional del Día de Asturias en Fitur.

Barbón ha repasado los desafíos afrontados por el turismo en la región, como la voluntad de crecimiento, la apuesta por la desestacionalización, el interés por captar visitantes internacionales y el compromiso de generar actividad económica en todo el territorio. Ha valorado que la consolidación de Asturias como potencia turística es un éxito colectivo al que han contribuido el Gobierno del Principado, el empresariado y los ayuntamientos.
Las 5.000 empresas y cerca de 47.000 trabajadores del sector refuerzan, a su juicio, la condición del turismo como uno de los principales motores de la economía asturiana.
Modelo turístico y preservación del entorno
Durante su intervención, el presidente ha subrayado que la campaña promocional Únete al respeturismo: Asturias te espera refuerza la esencia del “paraíso natural” sobre la premisa del respeto, un concepto clave para comprender la evolución turística de la comunidad. Desde la apertura de La Rectoral, en Taramundi, en 1986, el Principado ha ido construyendo un modelo propio hasta convertirse en una referencia del turismo rural en el norte de España.
El jefe del Ejecutivo ha incidido en las políticas de preservación del entorno y ha afirmado que no se dará ningún paso atrás en la protección del litoral ni en el cuidado del patrimonio natural o cultural. En este marco, ha apostado por actuar con anticipación y responsabilidad mediante medidas como la regulación de las viviendas de uso turístico, la tasa municipal voluntaria o la promoción de destinos vinculados a la cultura sidrera, el Camino de Santiago o el patrimonio industrial.
Mirada al futuro del sector
De cara al futuro, Barbón ha considerado que Asturias cuenta con bazas sólidas para convertirse en un destino envidiable, siempre que se mantenga la ambición, se evite el conformismo y se afiance el modelo de turismo sostenible propio de la comunidad.
